La vida en familia puede ser un poco complicada cuando no se tiene conocimiento sobre cómo llevarla.

Por eso quiero ayudarte a comprender mejor cómo llevar una buena relación en el hogar, que te permita desarrollar un ambiente familiar más cómodo y feliz.

Generalmente la gente piensa “lo que le funciona a una familia a otra no, porque no todas las familias son iguales”.

En esa declaración hay un 50% de verdad y otro 50% de verdad a medias.

Es cierto que no todas las familias son iguales, siempre hay variantes distintas, también es cierto que no todo lo que le funciona a mi familia, por ejemplo, le funciona a la tuya.

Pero hay otra verdad que no está dicha en esa frase, y es que hay bases fundamentales que son generales, que sí son para todas las familias.

Así que construir un hogar, una familia, sobre esas bases te va a garantizar que tu familia sea feliz, que sea sólida.

Así que te voy a regalar 3 bases sobre las que puedes construir una familia feliz.

La primera base es reconocer que tú no eres la única persona responsable por el bienestar de tu familia.

Ser familia es ser un equipo, por lo tanto todos tienen una responsabilidad y tienen beneficios y derechos. Cuando se niega esta gran verdad, y se quiere centralizar todos los derechos, beneficios y responsabilidades en una solo miembro de la familia, las cosas comienzan a ir mal.

Así que recuérdalo siempre: la familia es responsabilidad de todos sus miembros, por lo tanto cada quien debe cumplir un rol.

La segunda base es evitar la monotonía. Las rutinas afectan el bienestar de la familia. Así que deben romper con la rutina frecuentemente.

Es cierto que en ocasiones las responsabilidades pueden hacer que cada miembro de la familia esté por un lado contrario al resto, sin embargo, conviene tomar un día a la semana, al menos, para romper la rutina y planificar una escapada con la familia a cualquier lugar.

La tercera base está en los rituales. No me refiero a nada esotérico, sino más bien a alguna práctica común que los una más. Si por ejemplo son cristianos, rezar u orar juntos una vez al día o por lo menos a la semana, les será de mucha ayuda.

Pero los rituales no se limitan a prácticas religiosas, también puede ser a que todos estén a la hora de la cena, cenar en familia y compartir en la mesa sus experiencias del día. Es otra forma de fortalecer el vínculo familiar a través de rituales.

Construir a diario tu relación sobre estas bases te dará mejores resultados Te invito a que las pongas en práctica.