Todos queremos relaciones sanas, la pregunta es: ¿por qué no todos la tienen?

La respuesta a esa pregunta está en las bases sobre las que se construye una relación. Al igual que una edificación sólida, para triunfar en tu vida de pareja, necesitas tener bases sobre las cuáles construir tu relación de manera que sea sólida, estable y duradera.

Como todas las bases, las de una relación necesitan de mezcla de materiales que permitan su resistencia. A continuación te presentaré cuáles son los materiales que debes incluir para formar bases sólidas y construir una relación sana de pareja.

Aceptación de sus costumbres

Pongámoslo así: has conocido a tu pareja y te ha encantado, te has enamorado de ella, todo marcha bien, hasta que quieres cambiar sus costumbres.

Grave error. Cada persona es un ser individual, tiene manías, educación diferente, gustos diversos. Si te miras a ti mismo, no eres como son los demás, sino que eres completamente diferente.

Si tú eres diferente a otros, por qué no esperar lo mismo de los demás. Y más específicamente, por qué no esperar que tu pareja también sea diferente.

Cuando decides unir tu vida a alguien y ser uno con esa persona, esa unicidad no tiene que ver con que la moldees a tu estilo, o moldearte tú al estilo de tu pareja.

El secreto está en la aceptación, esto te permitirá evitar confrontaciones que no serán fructíferas. Es cierto que en momento será necesario que uno de los dos dé un paso y conceda por el beneficio común, pero esto debe ser en consenso.

Sé de mente abierta y buena disposición

Mantener una mentalidad abierta, estar dispuestos a los cambios, hacerse consciente de la evolución personal propia y de la pareja, estos son principios definitivamente necesarios para una construir una relación sana con tu pareja.

Si quieres una vida de pareja con proyección, es decir, sólida y con visión de futuro, necesidades estas cualidades.

Mantener una mente abierta te ayudará a poder estar atento ante los cambios que tu personalidad va adquiriendo. Te darás cuenta de tus cambios de humor y cuáles son los disparadores, y esto te llevará a poder identificar esos momentos y no reaccionar o accionar de forma descontrolada.

Lo mismo con tu pareja, si mantienes tu mente abierta y estás atento a sus cambios sabrás cómo debes actuar frente a tu pareja en situaciones determinadas, lo que ayudará a que haya un mejor ambiente entre los dos, donde los dos puedan convivir sin que sus cambios afecten la relación.

Estar dispuestos a trabajar cada uno en la comprensión del otro, será definitivamente uno de los materiales de mezcla más importante para la formación de las bases de una sana y fructífera relación de pareja con proyección.

Las decisiones se toman entre los dos

Este principio que llamaremos otro material para mezclar y así fundar bases sólidas para la construcción de una vida en pareja, aplica de dos formas.

En primer lugar, debes tomar en cuenta que ya no eres una persona, te has unido con tu pareja, y aunque cada uno ha de mantener sus criterios, costumbres y personalidad, en el caso de las decisiones deben tomarse entre los dos.

Consultar con tu pareja antes de decidir no te restará nada, contrario a ello te sumará y esto le dará valor a la relación. Así que acostúmbrate a consultar. Lo más importante es tener consciencia del beneficio mutuo respecto a una decisión por tomar.

En segundo lugar, no involucres a nadie externo a tu relación en la toma de decisiones a menos que sea una decisión de los dos. Es un error involucrar a los padres, tíos, primos o amigos en decisiones que competen a una pareja.

Muchas veces, con la intención de ayudar, terceros terminan originando conflictos en la relación.

Compartir con tu pareja ha de ser una prioridad

Si los momentos de compartir surgen como el después de lo demás, o la opción cuando hay tiempo, estás construyendo sobre bases débiles tu relación.

Asegúrate de que el tiempo de compartir con tu pareja sea planificado. Haz de ello una prioridad.

Cuando se panifican los momentos de compartir, se le da valor a la relación y esto crea un buen vínculo. De esa forma, cuando llegan circunstancias en las que al priorizar inevitablemente debe aplazarse un plan entre los dos esto no será inconveniente pues ambos están conscientes de que la relación tiene valor y por lo tanto solo se trata de imprevistos que deben manejarse de esa forma.

Si le das prioridad a compartir con tu pareja, evitarás que en la relación se formen problemas por la sensación de no valoración.

No dejes malos entendidos pendientes

Dejar que se acumulen los problemas, los mal entendidos, es abrir espacio para un efecto bola de nieve en la relación. El descontento en la relación se irá incrementando, a veces ni seremos consciente de ello, y cuando ya no se resista más, la avalancha será indetenible y arrasará con todo lo que esté a su paso.

Para evitar llegar a situaciones irreversibles, no dejes que el malentendido quede pendiente.

Aborda los problemas a tiempo, conversa al instante, aclara la situación. No des espacio a la duda, resentimiento o a la especulación.

Lo mejor es mantener una comunicación constante para que de esa forma no queden problemas por resolver. Mientras más pasa el tiempo, las emociones que se acumulan dificultarán que se resuelvan los problemas.

Estos son los materiales para mezclar y fundar bases sólidas para tu relación. Son principios que te permitirán desarrollar una relación sana, de esa forma podrán ser una pareja con proyección.

Las parejas que tienen consciencia de futuro, que planifican juntas, que deciden juntas tienen mayor probabilidad de éxito en la relación.

Por eso mi interés en que comprendas estos y otros principios que te llevarán a disfrutar de una relación sana, estable y duradera.

Espero que sigues cada uno de los principios y vuelvas para contarme qué tal te va con tu pareja.