Descubre por qué deberías hacer amistad con tus miedos

3 claves para afrontar tus miedos y vencerlos

Hablar de los miedos en la actualidad podría ser un tema trillado si nos limitamos a los lugares comunes.

Muchos hablan de que hay que vencer los miedos, superarlos, aplastarlos, eliminarlos, y acciones similares que conllevan a una relación violenta, guerrerista y apalancada en promesas de victorias.

No me malinterpretes, también creo que los miedos no deben impedir el desarrollo de tu potencial, pero estoy convencido de que existen otras formas de hacer que tus miedos no sean obstáculos para que puedas cumplir tus sueños y objetivos para así dirigir tu vida hacia el propósito por el cual estás aquí.

Pero no voy a decirte que debes suprimirlos, porque no es la salida para poder desarrollar una vida plena y saludable.

El miedo es parte de las emociones y condición humana. Por lo tanto existe por alguna razón. Así como cada parte de tu cuerpo justifica su existencia bajo una función, de la misma forma las emociones.

Hago una pausa para explicarte un punto que leerás en otro de mis artículos, y es que lo que conocemos como emociones negativas en realidad tan solo son emociones, lo negativo lo construyes tú según la forma en la que decidas cómo tales emociones te afectarán.

Como te he dicho, ese es un tema que te explicaré con más detenimiento en otro de mis artículos.

Hoy nos contextualizaremos en el enfoque del miedo, en cómo debe ser tu percepción sobre este monstruo que hemos creado, para que puedas afrontar tus miedos desde una perspectiva más positiva, convirtiéndolo en aliado de tu progreso. Sí, sé que suena un tanto contradictorio, pero prepárate para leer más sobre una visión distinta acerca de los miedos.

El miedo es un indicador

Si haces del miedo un monstruo, eso será para ti. Pero cuando estás por tomar una decisión y el miedo te invade, tienes dos opciones: paralizarte a causa del miedo, privándote de la oportunidad de vivir nuevas experiencias, o verlo como un indicador.

Ahora bien, ¿indicador de qué?

El miedo te indica que estás por dar un paso hacia lo desconocido, te indica que estás abandonando tu zona de confort y por lo tanto harás frente a situaciones para las que no sabes si estás preparado.

¿Significa esto que debes retroceder?

La respuesta la tienes tú, pero si respondes que ante el miedo debes retroceder entonces estás entendiéndolo mal.

El miedo se presenta como un aliado, ya que como indicador te da la señal de que debes prepararte, debes tomar precauciones, hacer un plan, pero jamás te indicas que te detengas.

El miedo es una buena señal

Así como lo lees, aunque otros te dirán lo contrario. Yo no quiero decirte lo que dicen otros para ser popular, quiero ser efectivo para ti, no popular. Me interesa que mis consejos te lleven a una práctica que te permita comprobar la efectividad de ellos.

Así que es así como te lo digo: el miedo es una buena señal. La mala señal es detenerte, porque señala que no has entendido la señal. Suena como a un trabalenguas, pero permíteme explicarte mejor.

Cuando sientes miedo y te detienes, la señal es que debes trabajar en vencer ciertas creencias que te hacen percibir el momento como desde una perspectiva de derrota.

¿Quiere decir que debes actuar y avanzar irracionalmente?

Por supuesto que no, lo que quiere decir, es que cuando te presentes ante una situación donde tienes la oportunidad de tomar una decisión diferente, y sientes miedo, significa que debes sentarte a planificar, a proyectar y debes formarte para esa nueva etapa, para ese escenario distinto, de manera que puedas aprovechar la oportunidad y que esta sea realmente favorable.

Así que el miedo es la señal de que estás saliendo de la zona de confort, y que aunque probablemente no estés preparado en vez de detenerte debes tomar precauciones y continuar.

Quítale el poder a tus miedos

La forma de quitarle el poder a los miedos es viéndolos como aliados. Es así como nunca más te paralizarán.

Los miedos son aliados de tu progreso, y no, no me he equivocado. Cuando un miedo se presenta, es un desafío que debes asumir, y una vez asumido se disipa permitiéndote descubrir otras dimensiones de ti mismo.

Por ejemplo, supongamos que quieres emprender. Tienes una gran idea de negocio, pero te da miedo comenzarla porque significaría sacrificar la estabilidad que tienes gracias a tu condición laboral. Así que por miedo decides que mejor olvidas tu gran idea de negocio, pues aunque podría resultar podría suceder que sea un fracaso.

En ese ejemplo el miedo te ha vencido, porque lo has visto como un enemigo, así que realmente has sido tú mismo quien te ha vencido.

Ahora, digamos que quieres ser emprendedor, este es otro caso, pero en vez de decidir no intentarlo debido a tus miedos, reconoces que sientes tales miedos, así que piensas que tal vez necesitas un plan.

Eres capaz de pensar en otras alternativas para emprender tomando la precaución de que al principio tu idea de negocio podría no generarte los ingresos que necesitas para cumplir tus responsabilidades.

Entonces, lo que haces es que sigues trabajando en la empresa donde estás, pero dedicas tiempo a tu emprendimiento para irlo materializando poco a poco. Es así como llegas al nivel en el que puedes abandonar tu empleo para dedicarte al 100% a tu emprendimiento.

En este segundo ejemplo el miedo te ha llevado a buscar alternativas y trazar un plan, y eso significa que le has quitado el poder y control que tiene sobre ti y has decidido convertirlo en tu aliado.

Con estas tres claves que te he explicado vas a poder vencer tus miedos sin que esto signifique una guerra contra ti mismo, sino más bien una reconciliación con esa parte de ti que es capaz de alertarte para no cometer errores, o reducir el grado de consecuencias que podrían afectarte.

Toma en cuenta estas claves, practícalas para afrontar tus miedos y prepárate para ir por más.

Perdónate y avanza

No te impidas vivir a plenitud, conoce estos principios

Vivir a plenitud es posible, pero a qué me refiero con vivir a plenitud. Esto podría tener un significado distinto para ti al que tiene para mí.

Permíteme hacerte algunas preguntas:

  • ¿Cómo es la vida que sueñas?
  • ¿Qué es lo que te haría sentir feliz?
  • ¿Si tuvieras la oportunidad de obtener lo que deseas, qué sería?

Las respuestas a estas preguntas coincidirán, y si es así entonces eso sería para ti vivir a plenitud.

Ahora quiero preguntarte, ¿qué te impide tomar acción para tener esa vida?

He conocido a personas que tienen las posibilidades, el potencial e incluso las oportunidades para tener la vida que han soñado, y esto hace que uno se pregunte por qué no la tienen.

Son muchos los factores que pueden influir en esto, pero hoy te hablaré de uno que es fundamental y que debes vencer para así poder avanzar hacia la vida ideal.

Se trata de la culpa y el resentimiento, pero no el resentimiento hacia los demás sino hacia ti mismo.

Ocurre con frecuencia que nos culpamos cuando deberíamos responsabilizarnos, y este es un error que podría costarnos nuestra felicidad, nuestro avance, condenándonos así a vivir insatisfechos.

Así que quiero explicarte una serie de principios para que puedas soltar la culpa y así avanzar sin equipaje emocional innecesario, para que llegues a tu destino de felicidad.

La culpa es producto de una distorsión de la percepción

La realidad es tal como la percibimos, es decir, construimos la realidad a base de lo que hemos incorporado en nuestro sistema de creencia, esto quiere decir que la realidad es subjetiva, la vemos y percibimos según son nuestras creencias.

Esa es la razón por la que dos personas pueden observar el mismo paisaje y aun así captar elementos diferentes, sentirlos diferentes e inclusos describirlos como si se tratase de dos paisajes distintos.

¿Por qué te comento esto?

Porque incluso nuestros sentimientos son influidos por nuestra percepción, que a su vez está influida por nuestro sistema de creencia, que se compone de los criterios que hemos asumido reales.

En este sentido, cuando vivimos circunstancias que nos afectan generalmente no decidimos conscientemente cómo procesarlas, sino que se activan las emociones basadas en lo que ya hemos decidido creer y en base a lo que hemos decidido sentir.

Es así como una circunstancia puede originar sentimientos de culpa en una persona, que en otra lejos de eso le hará meditar sobre sus responsabilidades.

Por lo tanto, la culpa es una distorsión de la forma en la que percibimos nuestro desempeño frente a ciertas circunstancias.

Una persona que fracasa en su relación de pareja podrá sentir culpa o podrá hacerse responsable de su pasado.

La culpa sabotea el rendimiento de tu potencial

Siguiendo con el ejemplo pasado, si la persona escoge sentir culpa, terminará saboteando su potencial. Es así como esta persona no se permitirá rehacer su vida.

La culpa actúa como una creencia limitante o saboteadora, es una voz que te repite que no mereces otra oportunidad, y te hace percibir cada obstáculo como una señal del castigo que mereces, o un recordatorio de que no debes aspirar más allá de lo que realmente mereces, haciéndote creer que tu vida debe limitarse.

Es así como le das la espalda a tu potencial, te pierdes de desarrollarlo para alcanzar nuevas metas.

Son muchas las personas a las que se les pasa la vida entre reproches a sí mismos, arrepentimientos improductivos, parálisis, y estancamientos.

Con el pasar del tiempo olvidan incluso por qué han estado detenidos, pero no se atreven a avanzar. Esto se debe a que la culpa se va haciendo crónica hasta convertirse en un elemento imperceptible pero que controla la voluntad, a tal punto de reducirla a nada.

Este es el peligro de la culpa, del que debes tener cuidado, pues no te permitirá vivir a plenitud, te hará conformista.

¿Culpa o responsabilidad?

Necesitas sacudir tu mundo interior y expulsar la culpa, necesitas avanzar, dejar detrás la culpa, perdonarte y desarrollar una vida plena, como la mereces.

En el ejemplo anterior te hablaba de una persona que ha escogido asumir un fracaso con culpa, pero antes de eso te mencioné que otros pueden escoger asumir la responsabilidad de lo sucedido.

Hay una gran diferencia entre la culpa y la responsabilidad. De hecho, las personas que viven con culpa, viven resignadas, aceptan lo que les sucede desde una perspectiva negativa, y esto hace que vivan en un círculo vicioso incapacitadas para cerrar un ciclo y abrir uno nuevo.

Asumir responsabilidades, contrario a la culpa, nos lleva a reflexionar, a analizar qué fue lo que ocurrió, cuál fue nuestro papel, cómo podemos mejorar para una próxima experiencia, y esto nos impulsa al desarrollo de nuestro potencial.

Además, asumir la responsabilidad de lo que nos sucede y generamos nos lleva a adquirir un compromiso con nosotros mismos, para mantenernos conscientes de nuestro papel en la vida, en las interacciones, en todo lo que hacemos. Es así como comenzamos a ver la vida en una clave más profunda, sabiendo que cada decisión es fundamental para generar mejores niveles de realidad.

Tú puedes decidir si vivir con culpa y privarte de todo lo bueno que todavía te queda por vivir, o si liberarte de la culpa ahora mismo y en adelante hacerte consciente del papel o el rol que juegas en la generación de eventos a tu favor o en contra de ti.

Tienes el poder de decidir, siempre lo tendrás, tienes el poder de construir la realidad, tienes el poder de sacudir tu mundo interior, de alterar tu mundo para así hacerlo conforme a lo que realmente mereces.

Tú no mereces castigos, mereces oportunidades y la vida las pone frente a ti, así que aprovéchalas, limpia tus ojos de la culpa mira a través de una perspectiva más positiva y asume el control de tus actos para que alcances la plenitud de la vida.

Es mi deseo que puedas tomar en cuenta los principios que te he compartido.

Usa el poder de tus pensamientos a tu favor

Los seres humanos hemos sido dotados con un gran poder: el poder de pensar. No voy a hablarte hoy de fórmulas mágicas o de principios fantasiosos, quiero hablarte de una realidad, una de la que te debes hacer consciente.

Sé que mucho se dice sobre temas como el poder de la mente, y crear a partir del pensamiento. Algunas personas que se dedican a escribir y hablar sobre estos temas, basan sus argumentos en ideas que no pueden ser sostenidos.

Yo quiero decirte hoy que tus pensamientos tienen poder, y se trata de un poder real y lógico, uno con el que puedes construir tu realidad. Pero no me malinterpretes no hablo de crear desde la nada sino en armonía con todo lo que eres y te rodea.

Mi interés es que puedas sacudir tu mundo interior de tal forma que construyas la vida que deseas vivir, viviendo tu propósito y persiguiendo objetivos que sean coherentes a tales propósito.

Así que voy a contarte cómo puedes usar a tu favor el poder de tus pensamientos.

Hazte consciente del poder de tus pensamientos

Este es el primer paso para poder usar el poder de tus pensamientos a tu favor. El despertar de conciencia es el primer paso porque no puedes usar un recurso si no sabes que existe, o si no estás convencido de su efectividad para tus propósitos.

Así que conoce por qué tus pensamientos tienen poder.

Todo tu ser responde a la forma en la que piensas, si crees que los truenos son ruidosos y peligrosos, responderás ante ellos con un comportamiento de temor. Ese temor te llevará a reaccionar asustado siempre que se presente un trueno. Y dirás, “pero es que los truenos son ruidosos”, pero también pueden considerarse rítmicos.

Lo que quiero decir es que siempre tendrás opciones para establecer criterio frente a todo lo que te rodea, y el criterio que te formas definirá tu forma de actuar, y la forma en la que actúas generará reacciones y estas serán fundamentales para tu relación con todo.

El detalle está en que muchas veces no somos conscientes del por qué reaccionamos como lo haces y por qué otros reaccionan de la forma en que lo hacen frente a nosotros.

Y es tan sencillo como que tus pensamientos han puesto en marcha una serie de acciones y reacciones que constituyen tu realidad.

Por eso te hablo de la necesidad de sacudir tu mundo interior, ya que necesitas hacerte consciente de qué es lo que está dirigiéndote desde adentro y por lo tanto está construyendo tu mundo externo.

Tus actitudes son reflejos de tus pensamientos. Lo que crees de ti es lo que construyes para ti.

Si tienes una imagen de ti mismo que dice que no eres capaz, que no tienes talentos, que no tienes propósito, que no puedes, entonces en consecuencia tus actos serán coherentes con tus pensamientos, por lo tanto no serás capaz, no desarrollarás los talentos, no encontrarás tu propósito no podrás.

Pero si por el contrario, tienes pensamientos acerca de ti que son positivos y piensas que sí eres capaz, que sí tienes talentos, que tienes un propósito y que puedes, entonces como consecuencia tus actos demostrarán que eres capaz, desarrollarás tus talentos y tendrás éxito, descubrirás tu propósito y lo cumplirás y podrás afrontar todo cuanto se te presente.

Así que ya lo sabes, si quieres usar a tu favor el poder de tus pensamientos, primeramente hazte consciente de tal poder.

Imprime coherencia entre tus pensamientos y actos

Ahora que eres consciente del poder que tienen tus pensamientos podrás identificarlos modificarlos, y hacer que tus actos sean coherentes con tus pensamientos.

Esto no es nada difícil, solo necesitarás ejercitar y mantener despierta tu conciencia. En lo personal, me gusta escaparme cada vez que puedo hacia ambientes naturales, conectarme con la naturaleza para así llenarme de paz y poder vaciarme de pensamientos negativos para mantener el control sobre mis pensamientos y poder continuar con mi peregrinación diaria.

Así que te motivo a que hagas constantemente una revisión de tus pensamientos, toma nota de los pensamientos negativos que se puedan presentar con más frecuencias y decide modificarlos, haz una serie de afirmaciones que te sirvan para poder suplantar los pensamientos negativos y así puedas fortalecer mejores actitudes que en consecuencia te mantendrán centrado y enfocado en el desarrollo de tu potencial y en el cumplimiento de tu propósito.

Una persona que tiene control sobre sus pensamientos, es una persona con el poder de generar mejores condiciones para sí mismo.

Renueva constantemente tus pensamientos

Renovar es hacer nuevo constantemente. Esto es parecido a una evolución, ya que comienzas a generar nuevas formas de expresión, supervivencia, de manifestaciones, a partir de algo que ya existe.

¿Cómo llevamos esa idea a la práctica?

Ahora que conoces el poder de tus pensamientos, ahora que sabes que ellos dirigen tu comportamiento y por lo tanto generan reacciones y en suma todo esto construye tu realidad, además, ya que sabes que tus pensamientos y acciones deben ser coherentes, entonces te toca alimentar tus pensamientos positivos para hacerlos evolucionar.

En este principio tendrás que monitorear constantemente tus pensamientos, adaptar tu comportamiento a ellos y crear nuevas formas de pensamientos que te desafíen a seguir modificando tu comportamiento manteniéndote así en un ciclo de crecimiento que no acabará nunca.

Las personas que entienden el poder de sus pensamientos los alimentan a diario con información que representa desafíos continuos.

Es así como siempre están a la búsqueda de novedades, de conocimiento, a través de lecturas, audios e incluso de rutinas de ejercicios.

Y es aquí donde entre en juego la importancia de los hábitos, de los que te hablo en otro de los artículos, pues cuando reconoces el poder de tus pensamientos decides aprovechar ese poder al máximo y mantenerlo vigente, esto lo logras mediante una serie de acciones que le dan a tu menta las herramientas ideales para continuar expandiéndose.

Así que te invito a leer un nuevo libro cada cierto tiempo, a escuchar charlas que vayan relacionadas a tus intereses, a ejercitar tu cuerpo, tener buenos hábitos alimenticios. Todas estas acciones te permitirán mantener tu mente y pensamientos renovados.

Espero que tomes en cuenta cada uno de los tips que te he dado a lo largo de este artículo para que puedas usar el poder de tus pensamientos a tu favor, construyendo la versión de ti mismo que te pertenece y construyendo a la vez la realidad que mereces vivir.

Fíjate un objetivo inteligente

Hoy quiero hablarte de los objetivos. Estos son instrumentos importantes para todos los ámbitos de tu vida.

Sin objetivos no puedes trazar un plan, y si plan no tienes probabilidades de éxito, en consecuencia, sin éxito no estarás en completa satisfacción con tu vida.

Así que te pregunto:

  • ¿Sientes que todavía hay algo que te falta?
  • ¿Ya lograste tu carrera profesional, pero no ha sido como pensaste?
  • ¿Encontraste un buen trabajo de oficina, sin embargo, quieres más?
  • ¿Tienes la sensación de que no puedes y debes alcanzar más en la vida?

Déjame decirte, yo he experimentado tales sensaciones.

He estado allí…

En la soledad rodeado de muchedumbre.

En la cúspide de mi formación académica, pero con incertidumbres.

Ocupando el puesto dentro de la empresa en la que creí que me sentiría realizado, ¿y qué crees?

Continuaba esa sensación, de que todavía faltaba algo más.

La pregunta que puede transformar tu historia y hacer un antes y después es:

¿Qué estás haciendo para encontrar satisfacer esa sensación y deseo?

Necesitas trazarte objetivos para tu vida.

Lo primero es encontrar tu propósito, en otro de mis artículos encontrarás las claves para descubrir tu propósito, en esta oportunidad quiero que aprendas a través un plan una vez que has conseguido ese propósito de vida.

Existen métodos para la elaboración de objetivos, hoy te hablaré del que considero es el mejor, debido a que te permite construir objetivos inteligentes.

Se trata del método de objetivos SMART.

Sobre este método encontrarás mucha literatura en internet, así que te preguntarás qué tiene de diferente este artículo que te presento.

La diferencia está en que yo voy a explicarte cómo aplicar este método a tu propósito de vida, y no únicamente a tu emprendimiento, así que mi explicación te servirá si eres una persona interesada en emprender su propia idea de negocio o si eres alguien que quiere lograr su superación personal y desarrollar su máximo potencial.

A continuación te presento los objetivos SMART.

Objetivos S- Specific

La primera cualidad que debe tener un objetivo es que sea específico. Esto quiere decir que necesitas centrarte, enfocarte, tener claridad, y así elaborar un objetivo que te lleve a generar un plan de acción específico para cumplir con tu propósito de vida.

Te diré qué pasa con las personas que llegan al día después de su titulación en una carrera universitaria para darse cuenta que no es lo que esperaban.

Estas personas sabían que debían estudiar una carrera universitaria para poder asegurar un mejor futuro, así que su objetivo fue ese: estudiar una carrera universitaria, y se inscribieron basándose en emociones pasajeras, recomendaciones, expectativas, pero no basados en la convicción de que era lo que realmente querían estudiar.

Si sabes que tu propósito de vida es ayudar a otras personas a través de tu talento, logrando además monetizar, entonces debes luego definir cuál es ese talento y hacia qué ámbito puedes dirigirlo para poder brindar ayuda y crear un sistema de intercambio que te permita obtener dinero a través de la prestación de tu servicio.

Luego de que defines es cuál, qué y cómo, entonces debes trazarte como objetivo hacerlo posible. Eso es ser específicos.

Objetivos M- Measurable

En segundo lugar, tus objetivos debes ser medibles. Con medible me refiero a que debes crear objetivos que te permitan comparar cómo vas en relación al cumplimiento de tu propósito.

Muchas personas piensan “voy a trabajar en esa oficina y luego comenzaré mi propio negocio”. Y tienen claro que su propósito no es estar encerrados en una oficina durante una cantidad de horas diarias, pero se les olvidó delimitar qué es lo que quieren lograr durante la etapa en la oficina.

Y si no incluyes indicadores en tus objetivos, no sabrás cuándo los habrás cumplido.

Así que elaborar un objetivo SMART o inteligente en base al ejemplo anterior sería diciendo “trabajaré en esa oficina, haré el capital que necesito y entonces comenzaré mi propio negocio”. Si te fijes, podrás medir cuándo has alcanzado tu objetivo, por medio de la obtención de los recursos para comenzar tu propio negocio.

Esto aplica a todo en la vida. Necesitas tener indicadores para saber cómo vas en relación a tu objetivo.

Objetivos A- Attainable

Debes asegurarte también de que tus objetivos sean alcanzables. Tus objetivos deben centrarse en tu pasión, en qué quieres, qué deseas, pero debes tener equilibrio. Por ejemplo, si deseas viajar, y no tienes los recursos, no puedes trazarte como objetivo viajar al siguiente día, ya que eso sería más bien una fantasía cuya materialización no depende de ti.

Los objetivos inteligentes se caracterizan porque pueden ser alcanzados mediante pasos sistemáticos.

De manera que asegúrate de que tus objetivos se apeguen a la realidad. Antes de objetivos inmensamente grandes, debes trazar objetivos que te vayan permitiendo dar un paso a paso hasta lograrlos.

Objetivos R- Realist

Además de alcanzable, deben ser realistas. Deben ser objetivos que te lleven a moverte y no que te detengan.

Cuando los objetivos no son realistas, sucede que son tan imposibles que no nos señalan rutas de acción. Muchas personas tienen alguna intuición del propósito de vida, pero se separan de la realidad manteniéndose en un estado de disociación de la realidad.

Tus objetivos deben mantenerte enfocado, deben dirigirte a la acción, esta es la forma de saber que son objetivos inteligentes y realistas.

Objetivos T- Timely

Por último tus objetivos deben tener una delimitación temporal. No puedes sencillamente decir “algún día voy a desarrollar mi potencial”.

En ese caso tienes muchas tareas por hacer:

  • Definir cuál es tu potencial
  • Conocer las formas de desarrollarlo
  • Poner un plazo para el desarrollo de tu potencial

En resumen, debes ser muy específico con tus objetivos, debes formularlos de manera que puedas medir tu desempeño en el proceso del cumplimiento, debes asegurarte de que sean alcanzable y que sean tan realistas que te dirijan hacia la acción, y debes ponerle plazo.

Mi invitación es a que hagas un stop hoy mismo, piensa en tu propósito, escríbelo en una oración en tu libreta, luego transfórmalo en un objetivo tomando en cuenta los principios del método SMART.

Fíjate un objetivo inteligente

Hoy quiero hablarte de los objetivos. Estos son instrumentos importantes para todos los ámbitos de tu vida.

Sin objetivos no puedes trazar un plan, y si plan no tienes probabilidades de éxito, en consecuencia, sin éxito no estarás en completa satisfacción con tu vida.

Así que te pregunto:

  • ¿Sientes que todavía hay algo que te falta?
  • ¿Ya lograste tu carrera profesional, pero no ha sido como pensaste?
  • ¿Encontraste un buen trabajo de oficina, sin embargo, quieres más?
  • ¿Tienes la sensación de que no puedes y debes alcanzar más en la vida?

Déjame decirte, yo he experimentado tales sensaciones.

He estado allí…

En la soledad rodeado de muchedumbre.

En la cúspide de mi formación académica, pero con incertidumbres.

Ocupando el puesto dentro de la empresa en la que creí que me sentiría realizado, ¿y qué crees?

Continuaba esa sensación, de que todavía faltaba algo más.

La pregunta que puede transformar tu historia y hacer un antes y después es:

¿Qué estás haciendo para encontrar satisfacer esa sensación y deseo?

Necesitas trazarte objetivos para tu vida.

Lo primero es encontrar tu propósito, en otro de mis artículos encontrarás las claves para descubrir tu propósito, en esta oportunidad quiero que aprendas a través un plan una vez que has conseguido ese propósito de vida.

Existen métodos para la elaboración de objetivos, hoy te hablaré del que considero es el mejor, debido a que te permite construir objetivos inteligentes.

Se trata del método de objetivos SMART.

Sobre este método encontrarás mucha literatura en internet, así que te preguntarás qué tiene de diferente este artículo que te presento.

La diferencia está en que yo voy a explicarte cómo aplicar este método a tu propósito de vida, y no únicamente a tu emprendimiento, así que mi explicación te servirá si eres una persona interesada en emprender su propia idea de negocio o si eres alguien que quiere lograr su superación personal y desarrollar su máximo potencial.

A continuación te presento los objetivos SMART.

Objetivos S- Specific

La primera cualidad que debe tener un objetivo es que sea específico. Esto quiere decir que necesitas centrarte, enfocarte, tener claridad, y así elaborar un objetivo que te lleve a generar un plan de acción específico para cumplir con tu propósito de vida.

Te diré qué pasa con las personas que llegan al día después de su titulación en una carrera universitaria para darse cuenta que no es lo que esperaban.

Estas personas sabían que debían estudiar una carrera universitaria para poder asegurar un mejor futuro, así que su objetivo fue ese: estudiar una carrera universitaria, y se inscribieron basándose en emociones pasajeras, recomendaciones, expectativas, pero no basados en la convicción de que era lo que realmente querían estudiar.

Si sabes que tu propósito de vida es ayudar a otras personas a través de tu talento, logrando además monetizar, entonces debes luego definir cuál es ese talento y hacia qué ámbito puedes dirigirlo para poder brindar ayuda y crear un sistema de intercambio que te permita obtener dinero a través de la prestación de tu servicio.

Luego de que defines es cuál, qué y cómo, entonces debes trazarte como objetivo hacerlo posible. Eso es ser específicos.

Objetivos M- Measurable

En segundo lugar, tus objetivos debes ser medibles. Con medible me refiero a que debes crear objetivos que te permitan comparar cómo vas en relación al cumplimiento de tu propósito.

Muchas personas piensan “voy a trabajar en esa oficina y luego comenzaré mi propio negocio”. Y tienen claro que su propósito no es estar encerrados en una oficina durante una cantidad de horas diarias, pero se les olvidó delimitar qué es lo que quieren lograr durante la etapa en la oficina.

Y si no incluyes indicadores en tus objetivos, no sabrás cuándo los habrás cumplido.

Así que elaborar un objetivo SMART o inteligente en base al ejemplo anterior sería diciendo “trabajaré en esa oficina, haré el capital que necesito y entonces comenzaré mi propio negocio”. Si te fijes, podrás medir cuándo has alcanzado tu objetivo, por medio de la obtención de los recursos para comenzar tu propio negocio.

Esto aplica a todo en la vida. Necesitas tener indicadores para saber cómo vas en relación a tu objetivo.

Objetivos A- Attainable

Debes asegurarte también de que tus objetivos sean alcanzables. Tus objetivos deben centrarse en tu pasión, en qué quieres, qué deseas, pero debes tener equilibrio. Por ejemplo, si deseas viajar, y no tienes los recursos, no puedes trazarte como objetivo viajar al siguiente día, ya que eso sería más bien una fantasía cuya materialización no depende de ti.

Los objetivos inteligentes se caracterizan porque pueden ser alcanzados mediante pasos sistemáticos.

De manera que asegúrate de que tus objetivos se apeguen a la realidad. Antes de objetivos inmensamente grandes, debes trazar objetivos que te vayan permitiendo dar un paso a paso hasta lograrlos.

Objetivos R- Realist

Además de alcanzable, deben ser realistas. Deben ser objetivos que te lleven a moverte y no que te detengan.

Cuando los objetivos no son realistas, sucede que son tan imposibles que no nos señalan rutas de acción. Muchas personas tienen alguna intuición del propósito de vida, pero se separan de la realidad manteniéndose en un estado de disociación de la realidad.

Tus objetivos deben mantenerte enfocado, deben dirigirte a la acción, esta es la forma de saber que son objetivos inteligentes y realistas.

Objetivos T- Timely

Por último tus objetivos deben tener una delimitación temporal. No puedes sencillamente decir “algún día voy a desarrollar mi potencial”.

En ese caso tienes muchas tareas por hacer:

  • Definir cuál es tu potencial
  • Conocer las formas de desarrollarlo
  • Poner un plazo para el desarrollo de tu potencial

En resumen, debes ser muy específico con tus objetivos, debes formularlos de manera que puedas medir tu desempeño en el proceso del cumplimiento, debes asegurarte de que sean alcanzable y que sean tan realistas que te dirijan hacia la acción, y debes ponerle plazo.

Mi invitación es a que hagas un stop hoy mismo, piensa en tu propósito, escríbelo en una oración en tu libreta, luego transfórmalo en un objetivo tomando en cuenta los principios del método SMART.