Tips para disfrutar más junto a tu familia

Este es un artículo especial para padres y madres. Pues sin duda estás agradecido o agradecida con la vida por permitirte tener una familia, pero te gustaría poder disfrutar más con ellos.

Mi pregunta es, ¿qué te impide disfrutar más con ellos?

Seguro podrás cara de que es obvio, que las responsabilidades, los quehaceres en el hogar, los horarios de trabajo, la agenda full, las reuniones de negocios, y tantas excusas más.

Sí, haz leído correctamente, he dicho “excusa”, ya que todo lo que te pueda mantener ocupado puede ser solucionado de forma que no represente un obstáculo para disfrutar con tu familia.

Lo que quiero decirte es que todo tiene un momento, recuerda que la familia ha de ser lo más importante para tu vida.

De nada te sirve tener un trabajo muy bueno, o un emprendimiento exitoso, o tener la casa en orden, incluso el futuro asegurado, económicamente, de tus hijos. De nada te sirve todo eso si no disfrutas en familia.

Es contradictorio que muchas veces las ocupaciones que nos mantienen alejados de la familia son las que hacemos para poder garantizar el bienestar de la familia.

Pero suele ocurrir y muy a menudo. Es por eso que mi preocupación contigo es lograr que puedas construir una familia ideal, unida con un ambiente de armonía en el hogar, para que puedas desarrollar una relación sana con tu pareja e hijos.

Así que voy a darte una serie de tips que te ayudarán a disfrutar más tiempo con tu familia. Porque construir una familia feliz depende del tiempo que estés dispuesto a invertir en ella, tiempo de calidad. Y me dirás que tienes mucha disposición pero poco tiempo.

Pues debo corregirte y decirte que la disposición verdadera jamás es vencida, así que hazte consciente de la necesidad de disfrutar más tiempo con tu familia y sigue estos tips para tener como resultado la familia feliz que quieres:

Organiza tus actividades

Pocas personas son amigas de la verdadera organización. Y no me refiero a eso de tener cada objeto bien ubicado, lo cual también es muy digno de alabar, pero en este caso hablo de organizar las cosas por hacer.

Te invito a hacer una lista de cada una de tus responsabilidades diarias, encontrarás así una mejor forma para optimizar el tiempo y tener un mejor rendimiento.

No olvides incluir en la lista todo, absolutamente todo lo que debes hacer diariamente. Pues así te harás consciente de tus tareas, y de que hay una forma de organizarlas para que no interfiera con tu relación con tu familia.

Cuando tengas tus cosas por hacer organizadas, lograrás hacer espacio para dedicarle tiempo a tu familia.

Haz un horario

Lo segundo es un horario. Ya que tienes tus cosas por hacer organizadas, y haz podido despejar de tu lista aquellas que realmente no son importantes, entonces procede a ponerles horario.

Cuando tienes un horario podrás optimizar tu rendimiento, te obligarás a ser más efectivo y eficiente y por lo tanto podrás hacer tiempo para compartir con tu familia.

Este es un hábito que tendrás que ir construyendo, e incluso que deberás enseñar al resto de la familia, de esa forma todos podrán hacer espacio en su lista de cosas por hacer con horarios, para poder compartir más en familia.

Mantén la disciplina

Comúnmente sucede que por falta de disciplina procrastinamos, entonces las cosas por hacer se van acumulando de tal forma que nos van restando más tiempo para compartir en familia.

Mi llamado de alerta es a que tengas disciplina, ahora que has decidido hacerte de una lista de cosas por hacer, de incluir un horario, entonces apégate a plan.

De esa forma podrás asegurarte de que las cosas salgan bien y que nada interfiera en los momentos que has reservado exclusivamente para compartir con tu familia.

Dale a tu familia la importancia que merece, demuéstrales que te importan a través de los hechos, no pospongas un encuentro familiar, o no faltes a un desayuno o cena por falta de disciplina.

Ten sentido de prioridad

Priorizar es una acción necesaria. Darle importancia a lo que realmente lo merece y ejecutar acciones que te permitan llevar a cabo o cumplir con lo importante, te permitirá ser más efectivo en todo.

Este principio aplica a todas las áreas de tu vida, porque si quieres disfrutar más tiempo con tu familia, debes priorizar tus actividades diarias a fin de que nada pueda impedirte estar realmente presente junto a tu familia.

De nada te sirve salir de la oficina a casa, cenar con tu pareja e hijos pero tener que estar pendiente del teléfono o del ordenador para resolver detalles.

El momento con la familia es sagrado y debe ser prioridad cuando estás con ellos, todo lo demás puede esperar.

Vive tu día relajado

Es fundamental que se entienda que cuando digo relajado no me refiero a que no le des importancia a las cosas, sino más bien a que no generes condiciones para el estrés, que podría desenfocarte de tu objetivo de compartir más con tu familia.

Lo mejor es ir paso a paso, siempre priorizando. No persigas la perfección, por ejemplo, no necesitas planificar un encuentro familiar en un hotel y todo un evento para pasarla bien con tu familia.

Lo importante es que el tiempo sea de calidad. Puedes incluir una vez por mes una salida al campo, una visita a un pueblo, ir al parque, ir de pesca con la familia, y actividades muy especiales por el entorno y el movimiento. Pero también puedes planificar un día de aseo general en el que todos participen y realices dinámicas en casa.

También puede ser una cena temática, algo sencillo pero que estimule la unidad y que genere un ambiente ideal para compartir.

Que tu interés por compartir tiempo de calidad no se convierta en un disparador de estrés, pues esa no es la intención.

Estos son los tips que te comparto para que logres disfrutar de más tiempo con tu familia. Aplícalos y verás cómo mejoras la relación familiar en tu hogar.

Actividades ideales para compartir en familia

La unión familiar no se da como una obligación o por accidente, es decir, los integrantes de la familiar no despertarán un día siendo unidos. Este es un valor que debe fomentarse en casa a diario.

El ser humano es un ser de hábitos, aprendemos lo que vemos y escuchamos. Por eso es importante que como padres demos el ejemplo y seamos quienes estimulemos la formación de los valores que son necesarios para un sano desarrollo.

Cuando los hijos crecen sanos emocionalmente, con principios y valores, tienen mayores probabilidades de triunfar en la vida y así transmitir a sus propios hijos lo aprendido.

Por eso insisto constantemente en las necesidades de que construyamos una familia sana, con buena relación entre los miembros, con principios que sean ideales para que funcionen a favor del desarrollo del potencial de cada miembro de la familia. De esa forma nos aseguraremos de generar condiciones para el éxito continuo de nuestros hijos.

Pero no se trata solo de que los hijos aprendan valores positivos y sean reforzados en ellos, sino de que nosotros como padres podamos también crecer, desarrollarnos, ser plenos, alcanzar nuestro máximo potencial como individuos sanos.

Si logramos un buen equilibrio en el hogar, buenas relaciones, motivar valores de amistad, amor, respeto, confianza, y principios positivos, estaremos sentando las bases para un futuro positivo para todos.

No es un secreto que en la actualidad las familias han ido perdiendo el sentido de la unión, las familias ya no se congregan en ocasiones especiales, sino que se dispersan, cada uno tiene un plan y se va por su lado.

Sin embargo, debemos recuperar las tradiciones familiares, y darle un sentido profundo a la unión familiar.

Así que, para recuperar terreno, he decidido hoy compartir una serie de actividades ideales para compartir en familia.

Estas actividades te permitirán establecer las bases para la unión familiar, de manera que se puedan tener momentos de calidad juntos.

A continuación una lista de actividades que podrás realizar para fomentar la unión de tu familia.

Realiza ejercicios en familia

Además de lo importante que son los ejercicios para un cuerpo sano y para regular el estrés, también es un buen pretexto para poder establecer escenarios ideales para la unión familiar.

Mi recomendación es que programes para cada semana un espacio para que la familia pueda compartir una sesión de ejercicios.

Pueden caminar juntos durante una hora o menos. De esa forma estarán combatiendo el sedentarismo, la inactividad, y al mismo tiempo establecer vínculos importantes durante el ejercicio que escojan realizar.

Un buen hábito para estimular el vínculo familiar sería levantarse temprano, preparar juntos una bebida natural, y salir en familia a hacer ejercicios para luego regresar y entonces enfrentar cada uno su rutina diaria y responsabilidades.

Cocinar juntos

Cuando más que reunirse en la mesa para comer, cada uno con su afán, mirando el reloj para no “perder más tiempo del necesario”, se establecen días en los que la familia junta cocine alguna receta especial, entonces se están proporcionando condiciones ideales para estimular la unión familiar.

Es por ello que cocinar junto es una actividad ideal para la familia. Cocinar juntos puede ser divertid y entretenido.

Mi sugerencia es que no lo hagas al azar, es decir, que no esperes el día en el que todos estén disponibles para cocinar juntos.

Lo que debes hacer es pautar el día, pueden escoger el día a la semana entre todos los miembros de la familia o sencillamente puedes escoger tú el día y luego comunicar el resto de la familia.

Aprovecha las ocasiones especiales

No se debe perder la tradición de reunirse en familia para celebrar ocasiones especiales.

Y si ya se ha perdido, pues es momento de recuperar esas ocasiones. Celebrar juntos es una actividad que permite fortalecer los vínculos.

Organiza reuniones en navidad, en las fechas de cumpleaños de los miembros de la familia, organiza encuentros, celebra las temporadas especiales, no dejes que ninguna fecha importante pase por alto.

Estas celebraciones permiten que se forme una oportuna consciencia de familia, con lo que nuestros hijos podrán crecer teniendo siempre presente el valor de la familia, de la unidad y del amor.

Aprovecha los fines de semana

Los fines de semana son especiales porque todos los miembros de la familia se libran de las obligaciones. Los padres no deben cumplir horario laboral, los hijos no deben ir a clase.

Es así como hay tiempo para poder compartir. Aprovecha los fines de semana para organizar viajes, así sean viajes cortos. Para programar una película en casa, o salir al campo, al parque, a un centro comercial, pero no dejes que los fines de semana se vayan en blanco.

Cuando acostumbras a organizar momentos especiales para reuniones familiares los fines de semanas, estimulas la unión, los miembros de la familia estarán esperando deseoso cada fin de semana.

No siempre tendrá que ser una salida, también podrás organizar diferentes actividades en casa.

El momento del aseo en casa

Por último quiero recomendarte que hagas del aseo en casa una ocasión especial para compartir. Esto permite fomentar sentido de responsabilidad y a la vez de unidad.

La unidad debe ser el objetivo principal a fomentar con cada una de las actividades que te he compartido. Una familia unida es sana, y a la vez es un espacio para un sano desarrollo emocional.

Realizar actividades juntos permitirá que los miembros de la familia puedan comprender la importancia de los valores familiares, también permitirá que haya un equilibrio emocional.

Asear juntos la casa puede llegar a ser muy divertido, así que planifica tus sesiones de limpieza, en las que participe la familia completa, asigna responsabilidades durante la jornada e incluso puedes establecer un sistema de premios durante la jornada de limpieza.

Las actividades que te he propuesto a lo largo de este artículo no demandan de una gran inversión financiera. En el caso de aprovechar los fines de semana, te he sugerido que no siempre sean salidas, sino que a veces podrás organizar juegos en casa y otras actividades durante el fin de semana.

3 preguntas que seguramente te harás como padre

Cuando eres padre o madre muchas preguntas nos asaltan, y es que no todo está dicho en relación a la crianza de los hijos. Siempre habrá circunstancias inesperadas, ante las cuales no sabremos cómo responder efectivamente.

Muchas inquietudes jamás son respondidas, nos toca encontrar respuestas durante la práctica cometiendo errores, sin embargo, cuando se trata de la formación de nuestros hijos lo mejor es no correr riesgos y buscar la ayuda de especialistas que puedan indicarnos de qué manera actuar ante condiciones específicas.

Somos los responsables por la educación de nuestros hijos. Es cierto que en la escuela aprenden, pero la última palabra está en el hogar, es decir, vale más el refuerzo en casa, pues ellos evaluarán qué aprendizaje incorporar a sus sistemas de creencia dependiendo del modelos que tengan en casa.

Así que sí, ser padre o madre no es tarea fácil, se necesita de un equilibrio que no se logra de la noche a la mañana.

También somos responsables de encaminarlos hacia la mejor dirección para ellos, mostrarles y enseñarlas aquello que serás importante para el desarrollo pleno.

Es así como con nuestras palabras y actos podremos impregnar en ellos valores, ideas, expectativas.

A continuación voy a responderte algunas de las preguntas que generalmente nos hacemos como padres:

¿Cómo podemos lograr una educación positiva para nuestros hijos?

Interrogantes similares nos asaltan a diario. Pero son tus hábitos los que importan para la formación, pues eso es lo que les transmitirás y lo que ellos imitarán.

La educación positiva les permitirá afrontar la vida y sus desafíos de una forma efectiva, de manera que podrán ser personas con un buen desarrollo tanto intelectual como a nivel de valores.

Las buenas habilidades en nuestros hijos dependerán también del estímulo que les demos para desarrollarlas, y esto es parte de una educación positiva.

De manera que transmíteles buenos hábitos, para que puedan tener una vida exitosa, que es la finalidad de una educación positiva.

Recuerda que la intención no es lo que vale, es decir, puedes querer lo mejor para ellos pero si no los preparas para que puedan hacerse de lo mejor, entonces tu intención no habrá valido de nada.

¿Debo imponer a mis hijos o debo acompañarlos?

La imposición es el método que muchos prefieren para criar a sus hijos. De manera que se usan principios de autoridad, castigo y obediencia. Esto en nada es un método de educación, sino más bien de adiestramiento.

Con este adiestramiento se generan actitudes negativas y dañinas para nuestros hijos, porque crecen teniendo miedo.

Los niños que son criados bajo este método, aprenden a obedecer pero no a pensar y razonar.

Esto es un daño que se les hace a los niños, pues a medida que crecen se hacen más inseguros y manipulables.

Es por ello que se les debe formar desde un enfoque diferente, en el que resalta el acompañamiento.

Por medio del enfoque del acompañamiento se les puede enseñar y transmitir el interés de aprender el porqué de todo, de esta forma cuando se les exija algún comportamiento, ellos sabrán por qué se les exige y cumplirán las exigencias basados en el razonamiento, lo que les permitirá en el futuro decidir si obedecer o no a terceros.

El aprendizaje mediante la experiencia también es importante, y para esto debemos aprender a acompañarlos, permitiéndoles experimentar y formular sus propios criterios, por lo que crecerán con una actitud de seguridad y de confianza.

Por lo tanto, la respuesta a si imponer o acompañar es que les permitas tener responsabilidades y asegúrate de estar allí para ayudarlos y reforzar la importancia de tener metas en la vida.

¿Es correcto poner límites y normas?

El acompañamiento, como ya te he dicho, es necesario para una educación positiva para formarlo de tal manera que sean capaces de enfrentar desafíos y de desarrollar una vida plena.

A la respuesta anterior te argumenté que no es positivo hacerles imposiciones a nuestros hijos, pero hay que tener un equilibrio, pues la no imposición no significa ausencia de reglamentos.

es necesario y adecuado establecer límites y normas a nuestros hijos. Pues no se trata de que se conviertan en anárquicos, sino más bien de que puedan regular sus libertades de acuerdo a normas necesarias para la buena convivencia.

Recuerda que como padres somos los guías, quienes nos encargamos de la educación, quienes marcamos el camino, quienes supervisamos el aprendizaje, con la intención de asegurarnos de que puedan crecer con buenos principios, hábitos, valores y con una personalidad equilibrada.

Esto significa que se necesitan establecer normas y límites que puedan garantizar que nuestros hijos asimilen la necesidad de un equilibrio.

¿Cómo puedo educar a mis hijos desde el respeto?

Educar desde el respeto no es igual a hacerlo desde el miedo. El respeto es un valor que debe originarse en el ser humano sin que sea exigido. Pero no solo son los hijos quienes deben respetar, en el caso, a sus padres.

También los padres necesitan fomentar el respeto, demostrando respeto de igual forma a sus hijos. Cuando educas desde el respeto, lo haces también desde el amor.

Educar desde el respeto es aplicar los valores de vida que queremos que nuestros hijos asimilen y hagan suyos.

Por otra parte, asegúrate de transmitir seguridad y constancia, así podrás enseñar valores de vida mediante normas y hábitos que tú modeles.

Cuando actúas con seguridad, conviertes tu actuación en una lección práctica y si lo haces a diario, ese será el valor que transmitirás a tus hijos.

Así que presta atención a tus actos, sé coherente y así te ganarás el respeto de tus hijos, la confianza y verás a tus hijos crecer con buenos valores.

Estas son las preguntas que seguramente te haces en relación a cómo educar a tus hijos, cómo formarlos de manera que estén listos para enfrentar el mundo y triunfar cumpliendo tus metas.

Te invito a que pongas en práctica las respuestas a las preguntas, podrás ver a tus hijos crecer sanos y con valores firmes.

Construye una familia feliz

Sin duda todos queremos tener una familia feliz, estamos dispuestos a hacer lo necesario para lograr un buen ambiente en el hogar, fomentar la armonía, la unidad, estimular la comunicación.

El problema está en que muchos ignoran cómo pueden hacerlo. Sí, habrás leído o escuchado repetidamente que en una familia debe haber comunicación, pero la gran pregunta que te haces es ¿cómo puedes hacer que exista una buena comunicación en el hogar?

He conocido a muchas personas que se han preguntado siempre cómo pueden construir una familia feliz, saben los principios, pero no saben cómo llevarlos a la práctica.

En este artículo de hoy quiero explicarte el cómo de los principios que ya has escuchado tantas veces, es decir, quiero darte algunos consejos prácticos que te permitirán construir una familia feliz.

Así que presta atención porque voy a darte estrategias fáciles de poner en práctica para que puedas disfrutar de un ambiente familiar ideal

Debes involucrar a toda la familia en estas prácticas, lograr que se comprometan con cada estrategia, pues de esa forma conseguirás tener éxito.

La idea es que cuando cada miembro de familia esté en casa se pueda respirar la alegría. Imagina que tus hijos lleguen de la escuela, y con emoción se sienten a contarte todo lo que vivieron en la jornada, y que tú disfrutes de ese momento con tu pareja, que puedan conversar tranquilamente y compartir momentos especiales.

Sé que es lo que todos deseamos, a veces parece un supuesto ideal muy difícil de lograr, vemos en la televisión las familias ejemplares en algunos programas, y nos preguntamos si en la vida real se puede tener una familia así.

Pues la buena noticia es que si es posible, y a continuación te mostraré cómo puedes hacerlo posible:

Construye desde tu ejemplo un matrimonio feliz

El primero de los principios se basa en el ejemplo. Sí, este es un paso práctico para lograr generar un ambiente de paz y armonía en el hogar.

No basta con desear buenas condiciones, no basta con querer una familia y un matrimonio feliz, necesitas generarlos, construirlo, y debes hacerlo con tu ejemplo, pues así podrás estimular al resto de la familia a seguir tus pasos.

Así que genera espacios de convivencia, fomenta el respeto mutuo, da el ejemplo con tus actitudes, con tus respuestas en casa, con tus acciones y comportamiento.

El primer principio práctico es trabajar en ti, no te enfoques en primer lugar en lo que cada miembro de la familia debe cambiar, sino en lo que tú debes cambiar y así estarás generando la primera condición ideal para una familia y un matrimonio feliz.

Apaga las distracciones

Este principio práctico aplica en todos los aspectos de nuestras vidas. Si tu meta es construir una familia feliz, entonces deberás enfocarte en tomar acción en base a esa meta.

De manera que necesitarás hacerte consciente de tu deseo de tener una familia feliz, y deberás establecerte ese deseo como una meta.

Cuando te estableces una meta, tu sueño pasa a otro nivel, debido a que ahora estarás obligado a crear un plan de acción para el cumplimiento de la meta. En este sentido, dentro de tu plan de acción debes incluir apagar los elementos distractores que te desviarán del propósito de construir una familia feliz.

Es así como cuando estés en casa no te pongas a ver televisión y a dejar que el tiempo se pase sin hacer alguna actividad junto a tu familia.

Apaga el televisor y comparte una buena conversación con tu familia, juega con ellos, escúchalos, planifica algún viaje, haz que el tiempo en casa valga.

Haz a tu familia consciente de la importancia del tiempo

Este principio va de la mano con el anterior. La forma como te has comportado hasta ahora determina la manera en la que piensan y actúan tus hijos. Tu pareja también reacciona de acuerdo a tu historial.

Por lo tanto, necesitas reconocer que el tiempo tiene valor cuando se está en casa. No busques ocuparte con cualquier cosa para entretenerte y así pase el tiempo rápido.

Haz que tu familia se haga consciente del valor del tiempo viendo cómo tú lo valoras, aprovechando al máximo los momentos en casa para cultivar tu relación con todos.

Cuando logres fijar en la mente de toda tu familia la importancia del tiempo juntos, la respuesta inmediata será que ellos también lo valorarán, realizando acciones que sean de provecho para la unión familiar.

Que los momentos de comer sean sagrados

Este principio práctico es claro: haz del momento de comer un momento sagrado. Todos deben estar en casa, todos deben estar en la mesa, todos deben disfrutar de ese momento

Para lograr que todos en casa disfruten del momento de la comida, debes hacerlos sentir especial durante la comida escuchándolos, preguntándoles, compartiendo anécdotas y planes importantes.

Llevar las horas de comer a un nivel sacro estimula la unión familiar. Que la mesa se convierta en un lugar de encuentro, en todo un evento que cada miembro de la familia espere.

Es posible que en algunas comidas no sea posible que estén todos, pero al menos asegúrate de que todos desayunen juntos y cenen de la misma forma, que sean momentos especiales para la convivencia.

Estos son los principios básicos que he decidido compartir contigo hoy, es posible construir una familia feliz, es posible tener un matrimonio ideal. Es una empresa en la que se debe invertir tiempo continuamente, pero los resultados son satisfactorio.

Fomentar la unidad familiar es trabajar por condiciones ideales para el desarrollo sano de nuestros hijos, para que nuestra pareja pueda desarrollar su potencial porque no tendrá que preocuparse por problemas familiares.

Y es cierto que siempre habrá problemas, que eventualmente se presentarán, pero si se afrontan en familia todo será pasajero y nada podrá poner en riesgo la unión familiar.

Pon en práctica cada uno de los principios que te he compartido, y poco a poco podrás construir una familia feliz, un hogar al que siempre querrás regresar después de cada jornada diaria.

Descubre por qué deberías hacer amistad con tus miedos

3 claves para afrontar tus miedos y vencerlos

Hablar de los miedos en la actualidad podría ser un tema trillado si nos limitamos a los lugares comunes.

Muchos hablan de que hay que vencer los miedos, superarlos, aplastarlos, eliminarlos, y acciones similares que conllevan a una relación violenta, guerrerista y apalancada en promesas de victorias.

No me malinterpretes, también creo que los miedos no deben impedir el desarrollo de tu potencial, pero estoy convencido de que existen otras formas de hacer que tus miedos no sean obstáculos para que puedas cumplir tus sueños y objetivos para así dirigir tu vida hacia el propósito por el cual estás aquí.

Pero no voy a decirte que debes suprimirlos, porque no es la salida para poder desarrollar una vida plena y saludable.

El miedo es parte de las emociones y condición humana. Por lo tanto existe por alguna razón. Así como cada parte de tu cuerpo justifica su existencia bajo una función, de la misma forma las emociones.

Hago una pausa para explicarte un punto que leerás en otro de mis artículos, y es que lo que conocemos como emociones negativas en realidad tan solo son emociones, lo negativo lo construyes tú según la forma en la que decidas cómo tales emociones te afectarán.

Como te he dicho, ese es un tema que te explicaré con más detenimiento en otro de mis artículos.

Hoy nos contextualizaremos en el enfoque del miedo, en cómo debe ser tu percepción sobre este monstruo que hemos creado, para que puedas afrontar tus miedos desde una perspectiva más positiva, convirtiéndolo en aliado de tu progreso. Sí, sé que suena un tanto contradictorio, pero prepárate para leer más sobre una visión distinta acerca de los miedos.

El miedo es un indicador

Si haces del miedo un monstruo, eso será para ti. Pero cuando estás por tomar una decisión y el miedo te invade, tienes dos opciones: paralizarte a causa del miedo, privándote de la oportunidad de vivir nuevas experiencias, o verlo como un indicador.

Ahora bien, ¿indicador de qué?

El miedo te indica que estás por dar un paso hacia lo desconocido, te indica que estás abandonando tu zona de confort y por lo tanto harás frente a situaciones para las que no sabes si estás preparado.

¿Significa esto que debes retroceder?

La respuesta la tienes tú, pero si respondes que ante el miedo debes retroceder entonces estás entendiéndolo mal.

El miedo se presenta como un aliado, ya que como indicador te da la señal de que debes prepararte, debes tomar precauciones, hacer un plan, pero jamás te indicas que te detengas.

El miedo es una buena señal

Así como lo lees, aunque otros te dirán lo contrario. Yo no quiero decirte lo que dicen otros para ser popular, quiero ser efectivo para ti, no popular. Me interesa que mis consejos te lleven a una práctica que te permita comprobar la efectividad de ellos.

Así que es así como te lo digo: el miedo es una buena señal. La mala señal es detenerte, porque señala que no has entendido la señal. Suena como a un trabalenguas, pero permíteme explicarte mejor.

Cuando sientes miedo y te detienes, la señal es que debes trabajar en vencer ciertas creencias que te hacen percibir el momento como desde una perspectiva de derrota.

¿Quiere decir que debes actuar y avanzar irracionalmente?

Por supuesto que no, lo que quiere decir, es que cuando te presentes ante una situación donde tienes la oportunidad de tomar una decisión diferente, y sientes miedo, significa que debes sentarte a planificar, a proyectar y debes formarte para esa nueva etapa, para ese escenario distinto, de manera que puedas aprovechar la oportunidad y que esta sea realmente favorable.

Así que el miedo es la señal de que estás saliendo de la zona de confort, y que aunque probablemente no estés preparado en vez de detenerte debes tomar precauciones y continuar.

Quítale el poder a tus miedos

La forma de quitarle el poder a los miedos es viéndolos como aliados. Es así como nunca más te paralizarán.

Los miedos son aliados de tu progreso, y no, no me he equivocado. Cuando un miedo se presenta, es un desafío que debes asumir, y una vez asumido se disipa permitiéndote descubrir otras dimensiones de ti mismo.

Por ejemplo, supongamos que quieres emprender. Tienes una gran idea de negocio, pero te da miedo comenzarla porque significaría sacrificar la estabilidad que tienes gracias a tu condición laboral. Así que por miedo decides que mejor olvidas tu gran idea de negocio, pues aunque podría resultar podría suceder que sea un fracaso.

En ese ejemplo el miedo te ha vencido, porque lo has visto como un enemigo, así que realmente has sido tú mismo quien te ha vencido.

Ahora, digamos que quieres ser emprendedor, este es otro caso, pero en vez de decidir no intentarlo debido a tus miedos, reconoces que sientes tales miedos, así que piensas que tal vez necesitas un plan.

Eres capaz de pensar en otras alternativas para emprender tomando la precaución de que al principio tu idea de negocio podría no generarte los ingresos que necesitas para cumplir tus responsabilidades.

Entonces, lo que haces es que sigues trabajando en la empresa donde estás, pero dedicas tiempo a tu emprendimiento para irlo materializando poco a poco. Es así como llegas al nivel en el que puedes abandonar tu empleo para dedicarte al 100% a tu emprendimiento.

En este segundo ejemplo el miedo te ha llevado a buscar alternativas y trazar un plan, y eso significa que le has quitado el poder y control que tiene sobre ti y has decidido convertirlo en tu aliado.

Con estas tres claves que te he explicado vas a poder vencer tus miedos sin que esto signifique una guerra contra ti mismo, sino más bien una reconciliación con esa parte de ti que es capaz de alertarte para no cometer errores, o reducir el grado de consecuencias que podrían afectarte.

Toma en cuenta estas claves, practícalas para afrontar tus miedos y prepárate para ir por más.

Perdónate y avanza

No te impidas vivir a plenitud, conoce estos principios

Vivir a plenitud es posible, pero a qué me refiero con vivir a plenitud. Esto podría tener un significado distinto para ti al que tiene para mí.

Permíteme hacerte algunas preguntas:

  • ¿Cómo es la vida que sueñas?
  • ¿Qué es lo que te haría sentir feliz?
  • ¿Si tuvieras la oportunidad de obtener lo que deseas, qué sería?

Las respuestas a estas preguntas coincidirán, y si es así entonces eso sería para ti vivir a plenitud.

Ahora quiero preguntarte, ¿qué te impide tomar acción para tener esa vida?

He conocido a personas que tienen las posibilidades, el potencial e incluso las oportunidades para tener la vida que han soñado, y esto hace que uno se pregunte por qué no la tienen.

Son muchos los factores que pueden influir en esto, pero hoy te hablaré de uno que es fundamental y que debes vencer para así poder avanzar hacia la vida ideal.

Se trata de la culpa y el resentimiento, pero no el resentimiento hacia los demás sino hacia ti mismo.

Ocurre con frecuencia que nos culpamos cuando deberíamos responsabilizarnos, y este es un error que podría costarnos nuestra felicidad, nuestro avance, condenándonos así a vivir insatisfechos.

Así que quiero explicarte una serie de principios para que puedas soltar la culpa y así avanzar sin equipaje emocional innecesario, para que llegues a tu destino de felicidad.

La culpa es producto de una distorsión de la percepción

La realidad es tal como la percibimos, es decir, construimos la realidad a base de lo que hemos incorporado en nuestro sistema de creencia, esto quiere decir que la realidad es subjetiva, la vemos y percibimos según son nuestras creencias.

Esa es la razón por la que dos personas pueden observar el mismo paisaje y aun así captar elementos diferentes, sentirlos diferentes e inclusos describirlos como si se tratase de dos paisajes distintos.

¿Por qué te comento esto?

Porque incluso nuestros sentimientos son influidos por nuestra percepción, que a su vez está influida por nuestro sistema de creencia, que se compone de los criterios que hemos asumido reales.

En este sentido, cuando vivimos circunstancias que nos afectan generalmente no decidimos conscientemente cómo procesarlas, sino que se activan las emociones basadas en lo que ya hemos decidido creer y en base a lo que hemos decidido sentir.

Es así como una circunstancia puede originar sentimientos de culpa en una persona, que en otra lejos de eso le hará meditar sobre sus responsabilidades.

Por lo tanto, la culpa es una distorsión de la forma en la que percibimos nuestro desempeño frente a ciertas circunstancias.

Una persona que fracasa en su relación de pareja podrá sentir culpa o podrá hacerse responsable de su pasado.

La culpa sabotea el rendimiento de tu potencial

Siguiendo con el ejemplo pasado, si la persona escoge sentir culpa, terminará saboteando su potencial. Es así como esta persona no se permitirá rehacer su vida.

La culpa actúa como una creencia limitante o saboteadora, es una voz que te repite que no mereces otra oportunidad, y te hace percibir cada obstáculo como una señal del castigo que mereces, o un recordatorio de que no debes aspirar más allá de lo que realmente mereces, haciéndote creer que tu vida debe limitarse.

Es así como le das la espalda a tu potencial, te pierdes de desarrollarlo para alcanzar nuevas metas.

Son muchas las personas a las que se les pasa la vida entre reproches a sí mismos, arrepentimientos improductivos, parálisis, y estancamientos.

Con el pasar del tiempo olvidan incluso por qué han estado detenidos, pero no se atreven a avanzar. Esto se debe a que la culpa se va haciendo crónica hasta convertirse en un elemento imperceptible pero que controla la voluntad, a tal punto de reducirla a nada.

Este es el peligro de la culpa, del que debes tener cuidado, pues no te permitirá vivir a plenitud, te hará conformista.

¿Culpa o responsabilidad?

Necesitas sacudir tu mundo interior y expulsar la culpa, necesitas avanzar, dejar detrás la culpa, perdonarte y desarrollar una vida plena, como la mereces.

En el ejemplo anterior te hablaba de una persona que ha escogido asumir un fracaso con culpa, pero antes de eso te mencioné que otros pueden escoger asumir la responsabilidad de lo sucedido.

Hay una gran diferencia entre la culpa y la responsabilidad. De hecho, las personas que viven con culpa, viven resignadas, aceptan lo que les sucede desde una perspectiva negativa, y esto hace que vivan en un círculo vicioso incapacitadas para cerrar un ciclo y abrir uno nuevo.

Asumir responsabilidades, contrario a la culpa, nos lleva a reflexionar, a analizar qué fue lo que ocurrió, cuál fue nuestro papel, cómo podemos mejorar para una próxima experiencia, y esto nos impulsa al desarrollo de nuestro potencial.

Además, asumir la responsabilidad de lo que nos sucede y generamos nos lleva a adquirir un compromiso con nosotros mismos, para mantenernos conscientes de nuestro papel en la vida, en las interacciones, en todo lo que hacemos. Es así como comenzamos a ver la vida en una clave más profunda, sabiendo que cada decisión es fundamental para generar mejores niveles de realidad.

Tú puedes decidir si vivir con culpa y privarte de todo lo bueno que todavía te queda por vivir, o si liberarte de la culpa ahora mismo y en adelante hacerte consciente del papel o el rol que juegas en la generación de eventos a tu favor o en contra de ti.

Tienes el poder de decidir, siempre lo tendrás, tienes el poder de construir la realidad, tienes el poder de sacudir tu mundo interior, de alterar tu mundo para así hacerlo conforme a lo que realmente mereces.

Tú no mereces castigos, mereces oportunidades y la vida las pone frente a ti, así que aprovéchalas, limpia tus ojos de la culpa mira a través de una perspectiva más positiva y asume el control de tus actos para que alcances la plenitud de la vida.

Es mi deseo que puedas tomar en cuenta los principios que te he compartido.

Usa el poder de tus pensamientos a tu favor

Los seres humanos hemos sido dotados con un gran poder: el poder de pensar. No voy a hablarte hoy de fórmulas mágicas o de principios fantasiosos, quiero hablarte de una realidad, una de la que te debes hacer consciente.

Sé que mucho se dice sobre temas como el poder de la mente, y crear a partir del pensamiento. Algunas personas que se dedican a escribir y hablar sobre estos temas, basan sus argumentos en ideas que no pueden ser sostenidos.

Yo quiero decirte hoy que tus pensamientos tienen poder, y se trata de un poder real y lógico, uno con el que puedes construir tu realidad. Pero no me malinterpretes no hablo de crear desde la nada sino en armonía con todo lo que eres y te rodea.

Mi interés es que puedas sacudir tu mundo interior de tal forma que construyas la vida que deseas vivir, viviendo tu propósito y persiguiendo objetivos que sean coherentes a tales propósito.

Así que voy a contarte cómo puedes usar a tu favor el poder de tus pensamientos.

Hazte consciente del poder de tus pensamientos

Este es el primer paso para poder usar el poder de tus pensamientos a tu favor. El despertar de conciencia es el primer paso porque no puedes usar un recurso si no sabes que existe, o si no estás convencido de su efectividad para tus propósitos.

Así que conoce por qué tus pensamientos tienen poder.

Todo tu ser responde a la forma en la que piensas, si crees que los truenos son ruidosos y peligrosos, responderás ante ellos con un comportamiento de temor. Ese temor te llevará a reaccionar asustado siempre que se presente un trueno. Y dirás, “pero es que los truenos son ruidosos”, pero también pueden considerarse rítmicos.

Lo que quiero decir es que siempre tendrás opciones para establecer criterio frente a todo lo que te rodea, y el criterio que te formas definirá tu forma de actuar, y la forma en la que actúas generará reacciones y estas serán fundamentales para tu relación con todo.

El detalle está en que muchas veces no somos conscientes del por qué reaccionamos como lo haces y por qué otros reaccionan de la forma en que lo hacen frente a nosotros.

Y es tan sencillo como que tus pensamientos han puesto en marcha una serie de acciones y reacciones que constituyen tu realidad.

Por eso te hablo de la necesidad de sacudir tu mundo interior, ya que necesitas hacerte consciente de qué es lo que está dirigiéndote desde adentro y por lo tanto está construyendo tu mundo externo.

Tus actitudes son reflejos de tus pensamientos. Lo que crees de ti es lo que construyes para ti.

Si tienes una imagen de ti mismo que dice que no eres capaz, que no tienes talentos, que no tienes propósito, que no puedes, entonces en consecuencia tus actos serán coherentes con tus pensamientos, por lo tanto no serás capaz, no desarrollarás los talentos, no encontrarás tu propósito no podrás.

Pero si por el contrario, tienes pensamientos acerca de ti que son positivos y piensas que sí eres capaz, que sí tienes talentos, que tienes un propósito y que puedes, entonces como consecuencia tus actos demostrarán que eres capaz, desarrollarás tus talentos y tendrás éxito, descubrirás tu propósito y lo cumplirás y podrás afrontar todo cuanto se te presente.

Así que ya lo sabes, si quieres usar a tu favor el poder de tus pensamientos, primeramente hazte consciente de tal poder.

Imprime coherencia entre tus pensamientos y actos

Ahora que eres consciente del poder que tienen tus pensamientos podrás identificarlos modificarlos, y hacer que tus actos sean coherentes con tus pensamientos.

Esto no es nada difícil, solo necesitarás ejercitar y mantener despierta tu conciencia. En lo personal, me gusta escaparme cada vez que puedo hacia ambientes naturales, conectarme con la naturaleza para así llenarme de paz y poder vaciarme de pensamientos negativos para mantener el control sobre mis pensamientos y poder continuar con mi peregrinación diaria.

Así que te motivo a que hagas constantemente una revisión de tus pensamientos, toma nota de los pensamientos negativos que se puedan presentar con más frecuencias y decide modificarlos, haz una serie de afirmaciones que te sirvan para poder suplantar los pensamientos negativos y así puedas fortalecer mejores actitudes que en consecuencia te mantendrán centrado y enfocado en el desarrollo de tu potencial y en el cumplimiento de tu propósito.

Una persona que tiene control sobre sus pensamientos, es una persona con el poder de generar mejores condiciones para sí mismo.

Renueva constantemente tus pensamientos

Renovar es hacer nuevo constantemente. Esto es parecido a una evolución, ya que comienzas a generar nuevas formas de expresión, supervivencia, de manifestaciones, a partir de algo que ya existe.

¿Cómo llevamos esa idea a la práctica?

Ahora que conoces el poder de tus pensamientos, ahora que sabes que ellos dirigen tu comportamiento y por lo tanto generan reacciones y en suma todo esto construye tu realidad, además, ya que sabes que tus pensamientos y acciones deben ser coherentes, entonces te toca alimentar tus pensamientos positivos para hacerlos evolucionar.

En este principio tendrás que monitorear constantemente tus pensamientos, adaptar tu comportamiento a ellos y crear nuevas formas de pensamientos que te desafíen a seguir modificando tu comportamiento manteniéndote así en un ciclo de crecimiento que no acabará nunca.

Las personas que entienden el poder de sus pensamientos los alimentan a diario con información que representa desafíos continuos.

Es así como siempre están a la búsqueda de novedades, de conocimiento, a través de lecturas, audios e incluso de rutinas de ejercicios.

Y es aquí donde entre en juego la importancia de los hábitos, de los que te hablo en otro de los artículos, pues cuando reconoces el poder de tus pensamientos decides aprovechar ese poder al máximo y mantenerlo vigente, esto lo logras mediante una serie de acciones que le dan a tu menta las herramientas ideales para continuar expandiéndose.

Así que te invito a leer un nuevo libro cada cierto tiempo, a escuchar charlas que vayan relacionadas a tus intereses, a ejercitar tu cuerpo, tener buenos hábitos alimenticios. Todas estas acciones te permitirán mantener tu mente y pensamientos renovados.

Espero que tomes en cuenta cada uno de los tips que te he dado a lo largo de este artículo para que puedas usar el poder de tus pensamientos a tu favor, construyendo la versión de ti mismo que te pertenece y construyendo a la vez la realidad que mereces vivir.

Fíjate un objetivo inteligente

Hoy quiero hablarte de los objetivos. Estos son instrumentos importantes para todos los ámbitos de tu vida.

Sin objetivos no puedes trazar un plan, y si plan no tienes probabilidades de éxito, en consecuencia, sin éxito no estarás en completa satisfacción con tu vida.

Así que te pregunto:

  • ¿Sientes que todavía hay algo que te falta?
  • ¿Ya lograste tu carrera profesional, pero no ha sido como pensaste?
  • ¿Encontraste un buen trabajo de oficina, sin embargo, quieres más?
  • ¿Tienes la sensación de que no puedes y debes alcanzar más en la vida?

Déjame decirte, yo he experimentado tales sensaciones.

He estado allí…

En la soledad rodeado de muchedumbre.

En la cúspide de mi formación académica, pero con incertidumbres.

Ocupando el puesto dentro de la empresa en la que creí que me sentiría realizado, ¿y qué crees?

Continuaba esa sensación, de que todavía faltaba algo más.

La pregunta que puede transformar tu historia y hacer un antes y después es:

¿Qué estás haciendo para encontrar satisfacer esa sensación y deseo?

Necesitas trazarte objetivos para tu vida.

Lo primero es encontrar tu propósito, en otro de mis artículos encontrarás las claves para descubrir tu propósito, en esta oportunidad quiero que aprendas a través un plan una vez que has conseguido ese propósito de vida.

Existen métodos para la elaboración de objetivos, hoy te hablaré del que considero es el mejor, debido a que te permite construir objetivos inteligentes.

Se trata del método de objetivos SMART.

Sobre este método encontrarás mucha literatura en internet, así que te preguntarás qué tiene de diferente este artículo que te presento.

La diferencia está en que yo voy a explicarte cómo aplicar este método a tu propósito de vida, y no únicamente a tu emprendimiento, así que mi explicación te servirá si eres una persona interesada en emprender su propia idea de negocio o si eres alguien que quiere lograr su superación personal y desarrollar su máximo potencial.

A continuación te presento los objetivos SMART.

Objetivos S- Specific

La primera cualidad que debe tener un objetivo es que sea específico. Esto quiere decir que necesitas centrarte, enfocarte, tener claridad, y así elaborar un objetivo que te lleve a generar un plan de acción específico para cumplir con tu propósito de vida.

Te diré qué pasa con las personas que llegan al día después de su titulación en una carrera universitaria para darse cuenta que no es lo que esperaban.

Estas personas sabían que debían estudiar una carrera universitaria para poder asegurar un mejor futuro, así que su objetivo fue ese: estudiar una carrera universitaria, y se inscribieron basándose en emociones pasajeras, recomendaciones, expectativas, pero no basados en la convicción de que era lo que realmente querían estudiar.

Si sabes que tu propósito de vida es ayudar a otras personas a través de tu talento, logrando además monetizar, entonces debes luego definir cuál es ese talento y hacia qué ámbito puedes dirigirlo para poder brindar ayuda y crear un sistema de intercambio que te permita obtener dinero a través de la prestación de tu servicio.

Luego de que defines es cuál, qué y cómo, entonces debes trazarte como objetivo hacerlo posible. Eso es ser específicos.

Objetivos M- Measurable

En segundo lugar, tus objetivos debes ser medibles. Con medible me refiero a que debes crear objetivos que te permitan comparar cómo vas en relación al cumplimiento de tu propósito.

Muchas personas piensan “voy a trabajar en esa oficina y luego comenzaré mi propio negocio”. Y tienen claro que su propósito no es estar encerrados en una oficina durante una cantidad de horas diarias, pero se les olvidó delimitar qué es lo que quieren lograr durante la etapa en la oficina.

Y si no incluyes indicadores en tus objetivos, no sabrás cuándo los habrás cumplido.

Así que elaborar un objetivo SMART o inteligente en base al ejemplo anterior sería diciendo “trabajaré en esa oficina, haré el capital que necesito y entonces comenzaré mi propio negocio”. Si te fijes, podrás medir cuándo has alcanzado tu objetivo, por medio de la obtención de los recursos para comenzar tu propio negocio.

Esto aplica a todo en la vida. Necesitas tener indicadores para saber cómo vas en relación a tu objetivo.

Objetivos A- Attainable

Debes asegurarte también de que tus objetivos sean alcanzables. Tus objetivos deben centrarse en tu pasión, en qué quieres, qué deseas, pero debes tener equilibrio. Por ejemplo, si deseas viajar, y no tienes los recursos, no puedes trazarte como objetivo viajar al siguiente día, ya que eso sería más bien una fantasía cuya materialización no depende de ti.

Los objetivos inteligentes se caracterizan porque pueden ser alcanzados mediante pasos sistemáticos.

De manera que asegúrate de que tus objetivos se apeguen a la realidad. Antes de objetivos inmensamente grandes, debes trazar objetivos que te vayan permitiendo dar un paso a paso hasta lograrlos.

Objetivos R- Realist

Además de alcanzable, deben ser realistas. Deben ser objetivos que te lleven a moverte y no que te detengan.

Cuando los objetivos no son realistas, sucede que son tan imposibles que no nos señalan rutas de acción. Muchas personas tienen alguna intuición del propósito de vida, pero se separan de la realidad manteniéndose en un estado de disociación de la realidad.

Tus objetivos deben mantenerte enfocado, deben dirigirte a la acción, esta es la forma de saber que son objetivos inteligentes y realistas.

Objetivos T- Timely

Por último tus objetivos deben tener una delimitación temporal. No puedes sencillamente decir “algún día voy a desarrollar mi potencial”.

En ese caso tienes muchas tareas por hacer:

  • Definir cuál es tu potencial
  • Conocer las formas de desarrollarlo
  • Poner un plazo para el desarrollo de tu potencial

En resumen, debes ser muy específico con tus objetivos, debes formularlos de manera que puedas medir tu desempeño en el proceso del cumplimiento, debes asegurarte de que sean alcanzable y que sean tan realistas que te dirijan hacia la acción, y debes ponerle plazo.

Mi invitación es a que hagas un stop hoy mismo, piensa en tu propósito, escríbelo en una oración en tu libreta, luego transfórmalo en un objetivo tomando en cuenta los principios del método SMART.

Las bases para un matrimonio sólido

La vida en familia puede ser un poco complicada cuando no se tiene conocimiento sobre cómo llevarla.

Por eso quiero ayudarte a comprender mejor cómo llevar una buena relación en el hogar, que te permita desarrollar un ambiente familiar más cómodo y feliz.

Generalmente la gente piensa “lo que le funciona a una familia a otra no, porque no todas las familias son iguales”.

En esa declaración hay un 50% de verdad y otro 50% de verdad a medias.

Es cierto que no todas las familias son iguales, siempre hay variantes distintas, también es cierto que no todo lo que le funciona a mi familia, por ejemplo, le funciona a la tuya.

Pero hay otra verdad que no está dicha en esa frase, y es que hay bases fundamentales que son generales, que sí son para todas las familias.

Así que construir un hogar, una familia, sobre esas bases te va a garantizar que tu familia sea feliz, que sea sólida.

Así que te voy a regalar 3 bases sobre las que puedes construir una familia feliz.

La primera base es reconocer que tú no eres la única persona responsable por el bienestar de tu familia.

Ser familia es ser un equipo, por lo tanto todos tienen una responsabilidad y tienen beneficios y derechos. Cuando se niega esta gran verdad, y se quiere centralizar todos los derechos, beneficios y responsabilidades en una solo miembro de la familia, las cosas comienzan a ir mal.

Así que recuérdalo siempre: la familia es responsabilidad de todos sus miembros, por lo tanto cada quien debe cumplir un rol.

La segunda base es evitar la monotonía. Las rutinas afectan el bienestar de la familia. Así que deben romper con la rutina frecuentemente.

Es cierto que en ocasiones las responsabilidades pueden hacer que cada miembro de la familia esté por un lado contrario al resto, sin embargo, conviene tomar un día a la semana, al menos, para romper la rutina y planificar una escapada con la familia a cualquier lugar.

La tercera base está en los rituales. No me refiero a nada esotérico, sino más bien a alguna práctica común que los una más. Si por ejemplo son cristianos, rezar u orar juntos una vez al día o por lo menos a la semana, les será de mucha ayuda.

Pero los rituales no se limitan a prácticas religiosas, también puede ser a que todos estén a la hora de la cena, cenar en familia y compartir en la mesa sus experiencias del día. Es otra forma de fortalecer el vínculo familiar a través de rituales.

Construir a diario tu relación sobre estas bases te dará mejores resultados Te invito a que las pongas en práctica.

Buenas prácticas para una mejor relación de pareja

Tener una mejor relación de pareja no depende exclusivamente del deseo. Puede considerarse como el primer paso, pero necesitas también identificar cuáles son las prácticas que te ayudarán.

Mi intención es poder brindarte asesoría para tener una mejor relación de pareja, por eso me gustaría que prestes atención a las siguientes prácticas que voy a sugerirte.

La primera práctica es suprimir la individualidad destructiva. Es necesario que cada uno conserve su espacio personal, pero no debe confundirse ese principio con manifestar individualidades destructivas.

Una de esas individualidades destructivas es el capricho, tomar decisiones a base del capricho es un error que debes evitar, porque te llevará a destruir tu relación.

La segunda práctica es identificar y mantener actitudes constructivas. Para lograrlo es necesario que identifiques tus molestias y qué las motiva, de esa forma podrás conversar con tu pareja al respecto y fomentar mejores actitudes.

Entre esas actitudes tienes que desarrollar hábitos con tu pareja que sirvan como espacio para ellas. Por ejemplo, ir al cine juntos es un hábito que los unirá más y dará oportunidades para disfrutar y así consolidar buenas actitudes.

Otra práctica muy positiva es respetar los espacios de cada uno. De esto me gusta hablar frecuentemente, porque es una de las prácticas que suelen perderse en las relaciones.

Debes fomentar el respeto hacia las actividades y tiempo de tu pareja, de esa forma no se aburrirán y tampoco vivirán en una batalla o competencia por esquivarse uno con otro.

En ese sentido es importante que se fomenten espacios comunes de igual forma, eso fortalecerá el vínculo y no se perderá la confianza cuando sea necesario que tu pareja se ocupe de actividades sin ti o tú sin ella.

La cuarta práctica que hay que fomentar es la supresión del orgullo. Es muy común que en las relaciones con conflictos reine el orgullo, ambos piensan que bajar la guardia, aceptar una condición, ceder, es imposible porque afecta el orgullo.

Pero es necesario que se deje el orgullo a un lado si se quiere tener una buena relación con tu pareja.

De igual forma, como quinta práctica te sugiero que toda la interacción dentro de tu relación tenga como objetivo definido inspirar una sensación de comodidad. De nada te sirve querer ganar una discusión, por ejemplo, si solo quieres incomodar demostrando que tienes razón.

Debes buscar el bien común, que tus acciones, tus conversaciones e incluso tus discusiones conlleven a un mejor estado de la relación.

Si tus acciones y tus palabras generan un ambiente negativo, estás destruyendo tu relación, así que necesitas recapacitar si lo haces. La idea es construir, así que suprime todo lo que no lleve a construir.

Estas son las prácticas que quiero sugerirte hoy, existen otras prácticas a considerar, pero quiero que tengas presente estas por ahora.