Sin duda todos queremos tener una familia feliz, estamos dispuestos a hacer lo necesario para lograr un buen ambiente en el hogar, fomentar la armonía, la unidad, estimular la comunicación.

El problema está en que muchos ignoran cómo pueden hacerlo. Sí, habrás leído o escuchado repetidamente que en una familia debe haber comunicación, pero la gran pregunta que te haces es ¿cómo puedes hacer que exista una buena comunicación en el hogar?

He conocido a muchas personas que se han preguntado siempre cómo pueden construir una familia feliz, saben los principios, pero no saben cómo llevarlos a la práctica.

En este artículo de hoy quiero explicarte el cómo de los principios que ya has escuchado tantas veces, es decir, quiero darte algunos consejos prácticos que te permitirán construir una familia feliz.

Así que presta atención porque voy a darte estrategias fáciles de poner en práctica para que puedas disfrutar de un ambiente familiar ideal

Debes involucrar a toda la familia en estas prácticas, lograr que se comprometan con cada estrategia, pues de esa forma conseguirás tener éxito.

La idea es que cuando cada miembro de familia esté en casa se pueda respirar la alegría. Imagina que tus hijos lleguen de la escuela, y con emoción se sienten a contarte todo lo que vivieron en la jornada, y que tú disfrutes de ese momento con tu pareja, que puedan conversar tranquilamente y compartir momentos especiales.

Sé que es lo que todos deseamos, a veces parece un supuesto ideal muy difícil de lograr, vemos en la televisión las familias ejemplares en algunos programas, y nos preguntamos si en la vida real se puede tener una familia así.

Pues la buena noticia es que si es posible, y a continuación te mostraré cómo puedes hacerlo posible:

Construye desde tu ejemplo un matrimonio feliz

El primero de los principios se basa en el ejemplo. Sí, este es un paso práctico para lograr generar un ambiente de paz y armonía en el hogar.

No basta con desear buenas condiciones, no basta con querer una familia y un matrimonio feliz, necesitas generarlos, construirlo, y debes hacerlo con tu ejemplo, pues así podrás estimular al resto de la familia a seguir tus pasos.

Así que genera espacios de convivencia, fomenta el respeto mutuo, da el ejemplo con tus actitudes, con tus respuestas en casa, con tus acciones y comportamiento.

El primer principio práctico es trabajar en ti, no te enfoques en primer lugar en lo que cada miembro de la familia debe cambiar, sino en lo que tú debes cambiar y así estarás generando la primera condición ideal para una familia y un matrimonio feliz.

Apaga las distracciones

Este principio práctico aplica en todos los aspectos de nuestras vidas. Si tu meta es construir una familia feliz, entonces deberás enfocarte en tomar acción en base a esa meta.

De manera que necesitarás hacerte consciente de tu deseo de tener una familia feliz, y deberás establecerte ese deseo como una meta.

Cuando te estableces una meta, tu sueño pasa a otro nivel, debido a que ahora estarás obligado a crear un plan de acción para el cumplimiento de la meta. En este sentido, dentro de tu plan de acción debes incluir apagar los elementos distractores que te desviarán del propósito de construir una familia feliz.

Es así como cuando estés en casa no te pongas a ver televisión y a dejar que el tiempo se pase sin hacer alguna actividad junto a tu familia.

Apaga el televisor y comparte una buena conversación con tu familia, juega con ellos, escúchalos, planifica algún viaje, haz que el tiempo en casa valga.

Haz a tu familia consciente de la importancia del tiempo

Este principio va de la mano con el anterior. La forma como te has comportado hasta ahora determina la manera en la que piensan y actúan tus hijos. Tu pareja también reacciona de acuerdo a tu historial.

Por lo tanto, necesitas reconocer que el tiempo tiene valor cuando se está en casa. No busques ocuparte con cualquier cosa para entretenerte y así pase el tiempo rápido.

Haz que tu familia se haga consciente del valor del tiempo viendo cómo tú lo valoras, aprovechando al máximo los momentos en casa para cultivar tu relación con todos.

Cuando logres fijar en la mente de toda tu familia la importancia del tiempo juntos, la respuesta inmediata será que ellos también lo valorarán, realizando acciones que sean de provecho para la unión familiar.

Que los momentos de comer sean sagrados

Este principio práctico es claro: haz del momento de comer un momento sagrado. Todos deben estar en casa, todos deben estar en la mesa, todos deben disfrutar de ese momento

Para lograr que todos en casa disfruten del momento de la comida, debes hacerlos sentir especial durante la comida escuchándolos, preguntándoles, compartiendo anécdotas y planes importantes.

Llevar las horas de comer a un nivel sacro estimula la unión familiar. Que la mesa se convierta en un lugar de encuentro, en todo un evento que cada miembro de la familia espere.

Es posible que en algunas comidas no sea posible que estén todos, pero al menos asegúrate de que todos desayunen juntos y cenen de la misma forma, que sean momentos especiales para la convivencia.

Estos son los principios básicos que he decidido compartir contigo hoy, es posible construir una familia feliz, es posible tener un matrimonio ideal. Es una empresa en la que se debe invertir tiempo continuamente, pero los resultados son satisfactorio.

Fomentar la unidad familiar es trabajar por condiciones ideales para el desarrollo sano de nuestros hijos, para que nuestra pareja pueda desarrollar su potencial porque no tendrá que preocuparse por problemas familiares.

Y es cierto que siempre habrá problemas, que eventualmente se presentarán, pero si se afrontan en familia todo será pasajero y nada podrá poner en riesgo la unión familiar.

Pon en práctica cada uno de los principios que te he compartido, y poco a poco podrás construir una familia feliz, un hogar al que siempre querrás regresar después de cada jornada diaria.