Claves para incrementar tu productividad

La preocupación de muchas personas emprendedora es que no logran incrementar sus ingresos, se preguntan por qué y no logran encontrar la respuesta.

Mi experiencia personal en el área del emprendimiento, de los negocios e incluso en mi vida cotidiana me ha permitido encontrar la respuesta a este tipo de preguntas.

Es importante que, antes de las quejas, de los lamentos y de los deseos sin acción, tienes que centrarte en incrementar tu productividad.

Para ello necesitas tomar acción y para que lo hagas te voy a presentar las claves infalibles para aumentar tu productividad y no bajar el nivel de tu negocio, porque si las pones en práctica verás cómo tus acciones serán realmente productivas.

Clave # 1: Evita compararte con otras personas

Voy a abrir las claves con estas, porque sé que muchas personas tienen la manía o mala costumbre de compararse con otras personas y no para bien sino para frustrarse más porque no han podido lograr lo que aquellas sí.

La comparación es negativa, puedes tener personas a quienes admirar, pero con la intención de seguir sus ejemplos y enseñanzas para mejorar.

Evita completamente las comparaciones tóxicas. Las historias de éxitos deben motivarte para continuar hacia adelante y conocer la ruta que te llevará a triunfar en lo que haces.

Clave # 2: Cero quejas y más acción        

Tomar acción es una frase que me leerás muy seguido porque es una de mis favoritas.

Desde que descubrí el poder de la acción nada me detiene, porque sé que yo puedo generar por mí mismo que las cosas sucedan a mi favor. Pero si te quedas sentado lamentándote y quejándote jamás llegarás a ningún lugar.

Es momento de que les des un stop a las quejas y te muevas en acción. Y no pienses “es que no estoy preparado”, “es que no tengo los recursos”, “es que no tengo tiempo”, “no sé cómo hacerlo”. ¡Nada de quejas y excusas!

Levántate y toma acción, lo que no sabes lo aprenderás mientras actúas, lo que no tienes lo conseguirás mientras actúa, los recursos los obtendrás al actuar y el tiempo lo vas a aprovechar si tomas acción inmediata.

Clave # 3: No hagas mil cosas a la vez

Jamás confundas estar ocupado con ser productiva, y jamás te quedes en ser productivo, debes dar el extra y ser una persona proactiva.

En el párrafo anterior encuentras tres estaciones diferentes del quehacer: estar ocupado, ser productivo y ser proactivo.

Estar ocupado es hacer mil cosas a la vez y no completar ninguna. Seguramente te ha pasado, comienzas el día y arrancas con una tarea, no la has terminado cuando saltas a otra, te interrumpen y te ocupas en algo diferente y así se te pasa el día y cuando llega la noche estás cansado sin haber logrado nada.

Ser productivo puede ser positivo pero no suficiente, porque tan solo reaccionas ante algunas cosas y las solucionas. Pero lo más ideal para incrementar tu productividad, y lograr cada vez mejores resultados es ser proactivo, generar todo, hacer que las cosas sucedan, tomar la iniciativa, definir qué es lo más importante.

Para ser proactivo necesitas tener organización, planificación y manejar el tiempo en coherencia a tus objetivos.

Clave # 4: Apaga las distracciones

Si tienes que hacer algo tan importante que te generará ingresos entonces lo mejor es que no te distraigas.

Apaga las distracciones mientras estés trabajando en lo que es importante, es la mejor forma de ser proactivo, y de hacerlo todo bien.

Tu mente debe estar enfocada en eso que te ayudará a hacer más dinero, tu enfoque debe estar en tus actividades.

No dejes que tu mente se disperse pensando o desviando la atención hacia elementos distractores.

Clave # 5: Aprende a delegar

Tú no verás a las personas más exitosas y millonarias queriendo hacerlo todo. Debes aprender a confiar en un equipo para las tareas que tú no manejas.

Sí, es muy bueno que quieras aprender todo lo relacionado a las actividades de tu negocio o emprendimiento, de tu marca y de los procesos por medio de los que tú monetizas, eso es completamente positivo.

Pero debes dejar que cada experto en su área haga lo que mejor sabe hacer.

Esto no quiere decir que no supervises los procesos, puedes hacerlo pero si intentas abarcarlo todo no terminarás jamás nada. Así que aprende a delegar.