Por supuesto que quieres lo mejor para tus hijos, es lo que toda madre y todo padre desea.

Es por ello que necesitas conocer la forma de preparar a tus hijos para el éxito, pues en la vida tendrán tropiezos, dificultades, obstáculos, de la misma forma en la que se presentarán oportunidades, posibilidades condiciones ideales para triunfar.

En todos los casos nuestros hijos necesitarán contar con una actitud y conocimiento para poder vencer toda circunstancia adversa, así como también necesitarán tener las habilidades para aprovechar las buenas condiciones.

A medida que nuestros hijos crecen van adoptando ciertas creencias a sus sistemas, y de estas dependerán el éxito o el fracaso que tengan en la vida.

De manera que es importante que se les prepare de manera que puedan afrontar la vida en todas sus dimensiones y estar conscientes de las creencias que rigen sus conductas, que les motiva a tomar decisiones o que los paraliza ante determinadas circunstancias.

A medida que se van desarrollando, los niños van aprendiendo nuevas habilidades, y lo hacen a gran velocidad, con tales habilidades además tienen la oportunidad de aumentar el nivel de confianza para poder usarlas, esto dependerá de muchos factores, y es responsabilidad de los padres proveer las condiciones ideales para el desarrollo de las habilidades.

Es fundamental que los padres aprendamos a alimentar la confianza en sí mismo a los hijos, para que puedan crecer como personas centradas, enfocadas, para que puedan manejar las situaciones en las que no tienen éxito y gestionar efectivamente las emociones.

A continuación te daré 9 consejos que te serán de mucha utilidad para preparar a tus hijos para lograr el éxito en todo lo que se propongan.

Céntrate en modelar la confianza

La mejor forma de enseñar a los hijos es con el ejemplo. Los niños absorben todo lo que ven y perciben, mucho más que las palabras.

Así que si quieres que tus hijos crezcan desarrollando un buen nivel de confianza, debes realizar tus actividades con confianza de forma que ellos puedan percibirlo.

No se trata de disimular, esta necesidad de centrarse en modelar la confianza que queremos que desarrollen nuestros hijos, nos lleva comprometernos con nosotros mismos a sentir esa confianza.

No les reproches los errores a tus hijos

Cuando nuestros hijos se equivocan, lo hacen porque han tenido la valentía de intentar algo nuevo, la idea no es desmotivarlos reprochándoles que lo hicieron mal, o que no lo lograron.

Es importante que se destaquen las actitudes positivas, el interés de descubrir nuevas cosas o de descubrir nuevas formas. Hay que estimularles para que sepan y perciban que los errores no determinan nada, sino que sirven para seguir explorando.

Si queremos hijos exitosos, tengamos cuidado de no desmotivarlos, y de ayudarles a tener una perspectiva amplia en cuanto al tiempo y las oportunidades, lo que no pudieron lograr no fue a causa del error, sino que esto ha sido el resultado tangible de la valentía de intentarlo, significa que deben continuar experimentando.

Estimúlalos a tener nuevas experiencias

Si tus hijos han logrado dominar algún aspecto del crecimiento, por ejemplo cuando comienzan a caminar, lo que sigue es reforzar las actitudes que les permitieron ese logro, y acto seguido desafiarlos a tener nuevas experiencias.

Crea un sistema de recompensa y desafíos, de esa forma podrás formar en tus hijos un carácter dispuesto a asumir retos.

Tener hijos sanos y con buena actitud ante la vida depende de nuestro compromiso como padres, de manera que debemos invertir tiempo en estimularlos, en proveerles de las condiciones para que desarrollen nuevas habilidades a través de la experiencia.

Permíteles fracasar

Es cierto que debemos proteger a nuestros hijos, sin embargo, la verdadera protección consiste en darles herramientas para que puedan velar por sí mismos.

En ese sentido, es importante que nuestros hijos aprendan a fracasar, es decir, que tengan la experiencia completa. No los prives de la posibilidad de intentar acciones que probablemente no podrán dominar en el primer intento.

De lo que debemos estar atentos es de ayudarles a comprender el fracaso de una forma efectiva, para que aprendan a continuar y no desanimarse por los intentos fallidos.

Refuerza la perseverancia con elogios

Es importante reforzar cada actitud positiva que demuestren, pues de esa forma seguirán cultivándolas.

La perseverancia es una actitud necesaria para poder alcanzar las metas y objetivos, si quieres asegurarte de que tus hijos se conviertan en adultos exitosos, debes enseñarles a perseverar.

Con la perseverancia se desarrolla la habilidad de ser paciente, de hacer estrategias y no desistir. Así que elogia constantemente la perseverancia de tus hijos.

Motívalos a descubrir lo que les apasiona

Muchas personas fracasan permanentemente y sufren insatisfacciones porque no conocen cuál es el propósito de vida que tienen, no han descubierto cuál es la pasión que podría moverlos.

A medida que se va creciendo se asumen responsabilidades que ocasionalmente nos hacen desviar de nuestros sueños y pasión, hasta el punto en el que lo olvidamos. Esto ocurre generalmente porque no fuimos formados para mantener el foco en nuestra pasión.

Evítales ese futuro a tus hijos, enséñalos a descubrir su pasión, motívalos a perseguir sus sueños, de esa forma crecerán con disposición plena a desarrollar el potencial que tienen, y hacerlo con toda pasión.

Establece metas para tus hijos

Este es el último consejo que te daré por hoy. Estructura metas para tus hijos, que sean grandes y pequeñas. De esa forma irás fortaleciendo en ellos un carácter sólido y orientado a los logros.

Haz una lista de cosas que deberán ir alcanzando, con metas a corto, mediano y largo plazo. De esa forma el proceso será progresivo, y tus hijos irán adaptándose al sistema de logro.

Es así como te asegurarás de que ellos vivan siempre centrados en objetivos, y aprendan a planificar sus acciones en base a metas sistemáticas.

Estos son los consejos que he querido compartirte, aplícalos para la formación de tus hijos, y te asegurarás de formarlos con buenas actitudes garantizándoles el desarrollo de una vida plena.