Cuando eres padre o madre muchas preguntas nos asaltan, y es que no todo está dicho en relación a la crianza de los hijos. Siempre habrá circunstancias inesperadas, ante las cuales no sabremos cómo responder efectivamente.

Muchas inquietudes jamás son respondidas, nos toca encontrar respuestas durante la práctica cometiendo errores, sin embargo, cuando se trata de la formación de nuestros hijos lo mejor es no correr riesgos y buscar la ayuda de especialistas que puedan indicarnos de qué manera actuar ante condiciones específicas.

Somos los responsables por la educación de nuestros hijos. Es cierto que en la escuela aprenden, pero la última palabra está en el hogar, es decir, vale más el refuerzo en casa, pues ellos evaluarán qué aprendizaje incorporar a sus sistemas de creencia dependiendo del modelos que tengan en casa.

Así que sí, ser padre o madre no es tarea fácil, se necesita de un equilibrio que no se logra de la noche a la mañana.

También somos responsables de encaminarlos hacia la mejor dirección para ellos, mostrarles y enseñarlas aquello que serás importante para el desarrollo pleno.

Es así como con nuestras palabras y actos podremos impregnar en ellos valores, ideas, expectativas.

A continuación voy a responderte algunas de las preguntas que generalmente nos hacemos como padres:

¿Cómo podemos lograr una educación positiva para nuestros hijos?

Interrogantes similares nos asaltan a diario. Pero son tus hábitos los que importan para la formación, pues eso es lo que les transmitirás y lo que ellos imitarán.

La educación positiva les permitirá afrontar la vida y sus desafíos de una forma efectiva, de manera que podrán ser personas con un buen desarrollo tanto intelectual como a nivel de valores.

Las buenas habilidades en nuestros hijos dependerán también del estímulo que les demos para desarrollarlas, y esto es parte de una educación positiva.

De manera que transmíteles buenos hábitos, para que puedan tener una vida exitosa, que es la finalidad de una educación positiva.

Recuerda que la intención no es lo que vale, es decir, puedes querer lo mejor para ellos pero si no los preparas para que puedan hacerse de lo mejor, entonces tu intención no habrá valido de nada.

¿Debo imponer a mis hijos o debo acompañarlos?

La imposición es el método que muchos prefieren para criar a sus hijos. De manera que se usan principios de autoridad, castigo y obediencia. Esto en nada es un método de educación, sino más bien de adiestramiento.

Con este adiestramiento se generan actitudes negativas y dañinas para nuestros hijos, porque crecen teniendo miedo.

Los niños que son criados bajo este método, aprenden a obedecer pero no a pensar y razonar.

Esto es un daño que se les hace a los niños, pues a medida que crecen se hacen más inseguros y manipulables.

Es por ello que se les debe formar desde un enfoque diferente, en el que resalta el acompañamiento.

Por medio del enfoque del acompañamiento se les puede enseñar y transmitir el interés de aprender el porqué de todo, de esta forma cuando se les exija algún comportamiento, ellos sabrán por qué se les exige y cumplirán las exigencias basados en el razonamiento, lo que les permitirá en el futuro decidir si obedecer o no a terceros.

El aprendizaje mediante la experiencia también es importante, y para esto debemos aprender a acompañarlos, permitiéndoles experimentar y formular sus propios criterios, por lo que crecerán con una actitud de seguridad y de confianza.

Por lo tanto, la respuesta a si imponer o acompañar es que les permitas tener responsabilidades y asegúrate de estar allí para ayudarlos y reforzar la importancia de tener metas en la vida.

¿Es correcto poner límites y normas?

El acompañamiento, como ya te he dicho, es necesario para una educación positiva para formarlo de tal manera que sean capaces de enfrentar desafíos y de desarrollar una vida plena.

A la respuesta anterior te argumenté que no es positivo hacerles imposiciones a nuestros hijos, pero hay que tener un equilibrio, pues la no imposición no significa ausencia de reglamentos.

es necesario y adecuado establecer límites y normas a nuestros hijos. Pues no se trata de que se conviertan en anárquicos, sino más bien de que puedan regular sus libertades de acuerdo a normas necesarias para la buena convivencia.

Recuerda que como padres somos los guías, quienes nos encargamos de la educación, quienes marcamos el camino, quienes supervisamos el aprendizaje, con la intención de asegurarnos de que puedan crecer con buenos principios, hábitos, valores y con una personalidad equilibrada.

Esto significa que se necesitan establecer normas y límites que puedan garantizar que nuestros hijos asimilen la necesidad de un equilibrio.

¿Cómo puedo educar a mis hijos desde el respeto?

Educar desde el respeto no es igual a hacerlo desde el miedo. El respeto es un valor que debe originarse en el ser humano sin que sea exigido. Pero no solo son los hijos quienes deben respetar, en el caso, a sus padres.

También los padres necesitan fomentar el respeto, demostrando respeto de igual forma a sus hijos. Cuando educas desde el respeto, lo haces también desde el amor.

Educar desde el respeto es aplicar los valores de vida que queremos que nuestros hijos asimilen y hagan suyos.

Por otra parte, asegúrate de transmitir seguridad y constancia, así podrás enseñar valores de vida mediante normas y hábitos que tú modeles.

Cuando actúas con seguridad, conviertes tu actuación en una lección práctica y si lo haces a diario, ese será el valor que transmitirás a tus hijos.

Así que presta atención a tus actos, sé coherente y así te ganarás el respeto de tus hijos, la confianza y verás a tus hijos crecer con buenos valores.

Estas son las preguntas que seguramente te haces en relación a cómo educar a tus hijos, cómo formarlos de manera que estén listos para enfrentar el mundo y triunfar cumpliendo tus metas.

Te invito a que pongas en práctica las respuestas a las preguntas, podrás ver a tus hijos crecer sanos y con valores firmes.