Construye una relación sobre la base de la felicidad

Construye una relación sobre la base de la felicidad

La pareja perfecta es lo que todos anhelamos. Alguien que corresponda nuestro sentimiento, que nos respete, que nos ame, que sea nuestro soporte, nuestro apoyo, cuyo interés primordial sea nuestro bienestar.

¿No has soñado con conseguir una pareja que cumpla con esas características y con quien sientas que has encontrado a la persona perfecta para pasar el resto de tus días a su lado?

La verdad es que ese es un deseo ardiente en el corazón de todos.

Pero lo cierto es que cada quien puede tener ciertas preferencias en relación a la pareja perfecta, así que no basta con un estereotipo, no se trata de ver un catálogo del mercado del amor y decir “esta es la pareja perfecta”.

Si eres una de esas personas que quiere encontrar a su pareja perfecta y no sabes cómo ni dónde buscarla, entonces debes descubrir cuáles son los rasgos que debe tener la pareja perfecta para ti.

Claridad: indispensable para conseguir tu pareja ideal

Te propongo como ejercicio que te hagas una lista en una libreta, y allí comiences a enumerar las cualidades que debe tener tu pareja perfecta, desde lo sentimental hasta sus destrezas físicas, su profesión, sus intereses, los deportes que deben gustarles.

Cuando tienes claridad en relación a lo que deseas estás en capacidad de encontrar eso que deseas. E igualmente funciona en las relaciones de amor. Muchas personas terminan casadas o planteándose una relación con una persona que realmente no les agrada, se sienten atraídas en un nivel que desconocen pero no les gusta lo que hacen, tampoco cómo les trata o sus aspiraciones, y si te preguntas por qué entonces están con esa persona si no es su pareja perfecta, la respuesta es sencilla: porque no saben qué quieren.

Entonces tener claridad es lo fundamental para encontrar tu pareja perfecta. Pero hay otro punto que es también muy importante para lograr encontrar tu pareja perfecta y ese es: procura ser una pareja perfecta.

¿Quieres una pareja perfecta? ¿Y qué de tu perfección?

Ya que tienes una lista sobre las cualidades que debe tener tu pareja perfecta, por qué no comparas esa lista con tus cualidades, características, virtudes, valores. Es muy fácil exigir a otras personas ser como te gustaría que sean, pero qué hay de ti. ¿Eres la pareja perfecta para esa persona perfecta para ser tu pareja? Piensa en esta pregunta, reflexiona y comienza a hacer los ajustes necesarios en tu propia personalidad.

Debes tener la certeza de que tú mereces ser feliz. A medida que vamos creciendo muchas creencias negativas se van alojando en nuestra mente. La falta de una educación respecto a la mentalidad correcta con la que debemos afrontar la vida nos hace acumular una serie de convicciones erradas respecto a nosotros mismos.

Estas creencias negativas suelen ser llamadas también creencias limitantes, debido al efecto que causa en nosotros, nos limitan en muchos sentidos. Es así como muchas personas crecen convencidas de que no merecen ser feliz, y deben conformarse con una relación tóxica y dañina, en la que no obtienen amor y cariño sino más bien sufrimiento.

Pero eso no es cierto, si en lo más profundo de tu ser tienes pensamientos como esos que te limitan a una vida amorosa conflictiva, entonces hazte consciente de que eso es un problema y comienza a transformar esos pensamientos en otros más correctos y positivos.

Refuerza tu autoestima

La autoestima es muy importante para relacionarnos, ya que si tienes un bajo concepto de ti entonces vas a generar que otros los tengan también. Debes tener asertividad, saber qué es lo que mereces y ser capaz de exigirlo. Para eso necesitas tener un concepto elevado de ti, saber que eres una persona valiosa, que merece lo mejor y que merece una relación feliz.

Cuando te haces consciente de lo anterior estarás dando un primer paso. Recuerda la autoestima y la asertividad. Pero también es importante que en la misma medida en la que te valoras también valores a tu pareja.

Lo mágica de las relaciones es que se da lo que se recibe, se cosecha lo que se siembra.

Una relación feliz se construye sobre la base del respeto, la consideración, la empatía, la confianza, la honestidad. Si practicas estos valores con tu pareja, la estarás educando para que también los aplique contigo, y el resultado será una relación feliz.